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El PSPV presiona para imponer el criterio de Montero en financiación

Ferraz quiere evitar diferencias y se guarda una propuesta última

Sánchez, ayer, con todos los líderes autonómicos socialistas y los ministros del Gobierno, antes del inicio del congreso federal.

Sánchez, ayer, con todos los líderes autonómicos socialistas y los ministros del Gobierno, antes del inicio del congreso federal.

La financiación autonómica y la abolición de la prostitución son dos de los ejes principales del debate político en el congreso federal del PSOE, iniciado ayer en las instalaciones de Feria València y marcado por el mensaje de unidad y el ambiente festivo que el poder y la cohesión interna suelen favorecer. Ambos asuntos, financiación y prohibición del uso del cuerpo de la mujer como mercancía, están en el cuerpo de las preocupaciones con las que la federación valenciana ha llegado al cónclave valenciano.

Ferraz no quiere ninguna imagen de desencuentro. Su objetivo es que haya textos transaccionales allí donde hay enmiendas a la ponencia marco de sentido opuesto. Sucede con la financiación autonómica, donde se ha visto en las últimas semanas que el criterio de la C. Valenciana y Andalucía no es el de Asturias, Galicia, Cantabria o las castillas.

La delegación valenciana estaba ayer a expensas de un documento final de la dirección federal del PSOE asumible por las diferentes sensibilidades. La posición que los socialistas valencianos intentan hacer valer es que la posición del partido no puede ser un paso atrás sobrea la manifestada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en su intervención reciente en el Congreso de los Diputados.

La exconsejera andaluza dijo allí que la diferencia de financiación (más de 800 euros per cápita) entre la autonomía mejor y peor financiada (Cantabria y la C. Valenciana) es injustificable, «no hay variable que lo explique» y, por tanto, «hay que corregir». Incluso asumió (por primera vez) que hay que abordar la deuda acumulada por la infrafinanciación.

Estos serían los principios mínimos para la dirección de Ximo Puig. En el aire está si el PSOE acepta una referencia a la ‘población ajustada’ como el factor para calcular los recursos de cada territorio. Tras lo escuchado en pasillos ayer, no parece fácil. Sería un gesto hacia la España despoblada.

Financiación y agua son las grandes batallas de la delegación valenciana. Ahí está puesta la mayor parte de la atención.

Como en todo congreso, además de la ponencia marco, el otro elemento fundamental de discusión es la nueva ejecutiva. Pedro Sánchez llegó ayer a València con mucho trabajo resuelto. Los puestos de mayor trascendencia los ha ido filtrando. La dirección socialista valenciana no ha tocado bola por ahora, al margen de la designación de Puig como presidente del cónclave, lo que multiplica su visibilidad y sella la imagen de unidad con Sánchez. El entorno del jefe del Consell da por hecho que habrá alguna incorporación de alguien próximo en la ejecutiva.

Por contra, no pasó desapercibida la escasa presencia ayer de delegados más próximos al exministro José Luis Ábalos, al que se espera hoy en el recinto.

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