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SE INTENSIFICAN LAS REUNIONES

El presupuesto de la Generalitat para el 2022 entra en horas críticas

Se estrecha el margen para que Hacienda grabe las partidas antes del pleno del Consell del viernes

La vicepresidenta Mónica Oltra y el conseller de Hacienda, Vicent Soler.

La vicepresidenta Mónica Oltra y el conseller de Hacienda, Vicent Soler.

Cuenta atrás para aprobar los próximos presupuestos de la Generalitat en tiempo y forma. La comisión política del Consell que negocia esas cuentas desde hace semanas ha entrado en fase crítica ya que este viernes se cumple el plazo que marca la ley de Hacienda para que el pleno del Ejecutivo remita el documento económico a Les Corts

El pacto, según diversas fuentes, podría ser inminente, pero la semana comenzó ayer con muchos flecos todavía pendientes sobre el reparto de los fondos y ninguno de los socios del Botànic representados en esta comisión se aventuraba a lo largo del día a dar por hecha la fumata blanca. 

Clima favorable

Eso sí, todas las fuentes consultadas coinciden en ser optimistas ya que el clima en el que se ha estado trabajando es favorable. Con todo, la cuestión que preocupa ahora, sobre todo en el ámbito de la Conselleria de Hacienda, es que una vez cerrado el pacto dé tiempo a que el documento esté listo para su aprobación este viernes. Y es que una cosa es el acuerdo político y otra su plasmación técnica. La elaboración de unas cuentas públicas conlleva un trabajo arduo y laborioso de grabación de las distintas partidas que no se solventa de un día para otro.

De hecho, es todo un clásico que la noche previa a la aprobación, el personal funcionario de la Conselleria de Hacienda lo pase en vela. Tradicionalmente, y sobre todo, en la etapa botánica, las negociaciones se han alargado hasta el último momento, de forma que esa víspera se ha trabajado a contra reloj para incluir los últimos ajustes. Hace justo un año, la Conselleria de Igualdad que dirige Mónica Oltra apuró tanto la entrega de su propuesta que el pleno del Consell aprobó un documento no incluyó la realidad de lo pactado y que hubo que modificar vía enmienda. 

Evitar la negociación «in extremis»

Para evitar crisis como la ocurrida hace un año y, sobre todo, con el objetivo de ganar protagonismo en el reparto de los recursos entre conselleries, la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, forzó esta comisión en la que, por primera vez, las cuentas no se negocian de forma bilateral con Hacienda, sino que es un acuerdo de los tres socios: PSPV, Compromís y Unides Podem.

Esta vía debe evitar, en principio, una negociación in extremis la noche del jueves, pero el cambio de mecánica supone que, a estas alturas de la semana, falta mucho trabajo técnico por realizar que otros años ya estaba hecho. De ahí que el margen para que la comisión dé el visto bueno al presupuesto se reduce. 

De hecho, la comisión política ha intensificado sus trabajos y ayer estuvo reunida prácticamente todo el día. Hubo contactos al mediodía y también a lo largo de toda la tarde con el fin de llegar a un acuerdo que está tardando más de lo previsto inicialmente.

Ajustes

Según las fuentes consultadas, la dificultad del acuerdo ha estado en el ajuste en cada una de las conselleries. Cabe recordar que cada departamento remitió en su día una primera propuesta de gasto a Hacienda, pero en la mayoría de los casos las aspiraciones de las conselleries no son viables en unas cuentas que en realidad tendrán menos ingresos ordinarios que otros años y que crecerán al calor de los fondos europeos. El actual formato de negociación supone que hay más interlocutores con voz y nadie quiere renunciar a sus proyectos. La comisión no ha entrado a negociar la letra pequeña de cada partida , sino lo que busca es un acuerdo conjunto sobre cómo se reparten los fondos cada departamento.

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