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El Periódico Mediterráneo

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La presión sobre Oltra se incrementa con el fin de semana como fecha límite

Puig marca esta semana de plazo y reclama a sus socios «poner por encima de cualquier cosa el proyecto que ha levantado la hipoteca reputacional»

Mónica Oltra saluda tras el acto del pasado sábado convocado por Compromís en el antiguo cauce del río Turia en València. EDUARDO RIPOLL

La presión sobre Mónica Oltra no cesa, más bien al contrario. El fin de semana, lejos de diluir las críticas sobre la vicepresidenta, ha estrechado el cerco sobre la también portavoz del Consell y las imágenes festivas del acto del sábado no han ayudado. Ya no es solo la oposición, que sigue cargando duramente contra ella además de reclamar medidas a Puig, la presión se incrementa por el lado 'botánico' con el plazo fijado por el 'president' de la Generalitat de que se solvente el asunto esta semana y de responsables de la coalición que asumen que la situación es delicada.

El verbo de moda en torno al futuro de la también consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas es «reflexionar». Es el eufemismo sobre el que pivota cualquier acción y para el que el máximo responsable del gobierno autonómico marcó este lunes un límite: final de semana. «Esta semana hay mucho tiempo para ir concretando», expresó Puig quien aseguró que la «reflexión coral, no personal» a la que emplazó a sus socios se tendría que resolver «más pronto que tarde».

La semana no terminará en esta ocasión con el pleno del Consell lo que permite incluir en el margen de decisión también el fin de semana sin contar con otra rueda de prensa del ejecutivo monopolizada por el tema. El viernes, día 24, es festivo autonómico por San Juan y el ejecutivo (igual que el 19 de marzo) ni se reunirá ni hará la habitual comparecencia en la que como portavoz del gobierno Oltra expone los principales asuntos tratados y responde a las cuestiones de actualidad. Su citación judicial ya copó el viernes pasado su intervención ante los medios y difícilmente esta semana habría sido distinto.

Ese plazo expresado por Puig para resolver el asunto de la vicepresidenta y su continuidad en el Consell traslada el foco a Compromís y a la propia Oltra. Hasta ahora era la oposición la que insistía en marcar al ‘president’ con la exigencia de responsabilidades por la situación de la vicepresidenta a la que ayer Puig respondió fijando una fecha tope para cualquier acción como ya hiciera con la remodelación del Consell o el adelanto de 2019.

Los tiempos fijados además no llegan solos sino que van acompañados de mensajes velados por parte del dirigente socialista. La petición de «no fallar» a la sociedad valenciana, poner «por encima el proyecto», destacar la labor de «levantar la hipoteca reputacional» o el contundente «yo no estoy para fiestas» suenan a clavijas apretándose sobre sus socios. «Cada uno tiene su reflexión», añadió Puig con claro destinatario del mensaje.

Y en esas están en Compromís donde algunos de sus referentes no rehúyen de considerar la situación como «complicada». «Sería surrealista no reconocerlo», admitió la consellera de Medio Ambiente, Mireia Mollà, que al igual que la vicepresidenta forma parte de Iniciativa, uno de los partidos que componen Compromís, y ayer habló de la necesidad de realizar «reflexiones colectivas» sobre el futuro de la coportavoz de la formación y ver «si hay que tomar decisiones» tras estas.

Oltra es «imprescindible»

La reflexión como posición previa a decidir algo en torno al futuro de Oltra (y donde no hacer nada es, de facto, una decisión) supone un primer movimiento más allá del cierre de filas contundente y compacto que mostró Compromís la semana pasada y en la que se defendía sin ambages la continuidad del mayor exponente de la coalición. Esa postura ya la defendió el viernes el alcalde de València, Joan Ribó, que fue el único que anduvo por ese sendero.

Este lunes volvió a expresar la necesidad de estudiar la situación «en sentido general». Considerado uno de los referentes más próximos a Oltra, sus palabras asegurando que el carácter «imprescindible» de la vicepresidenta «no evita que se puedan tomar decisiones» es reseñable y estrecha el margen de maniobra de la líder valencianista. Así, si entre el jueves y el viernes quienes se expresaban en público lo hacían en favor de Oltra y descalificativos hacia la «cacería de la extrema derecha», el inicio de semana deja el matiz de que dar «el respaldo absoluto» a la vicepresidenta es compatible con decir que «son tiempos de reflexión».

Para ello, la ejecutiva de este martes que estaba programada desde hace varios días, antes de la citación judicial, aparece como un «momento importante», en palabras de la propia Mollà. La situación de la vicepresidenta no formaba parte del orden del día, pero un asunto de tales dimensiones entrará en el debate de «actualidad» que siempre entra en la programación de estas reuniones. Qué se decida puede marcar el rumbo de la semana... y de lo que resta de la legislatura.

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