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Las 209 respuestas de Mónica Oltra

La exvicepresidenta y exconsellera afrontó siete horas de interrogatorio para responder a las 209 preguntas del juez, el fiscal y siete abogados de las catorce defensas en la causa que la investiga

Mónica Oltra. G. Caballero

La exvicepresidenta y exconsellera de Igualdad Mónica Oltra respondió el pasado lunes durante siete horas a las 209 preguntas que le plantearon el magistrado y el fiscal del Juzgado de Instrucción 15 y siete abogados de las catorce defensas. Oltra compareció como investigada en la causa que indaga el tratamiento que la Conselleria de Igualdad dio a la menor tutelada que denunció los abusos de un monitor, exmarido de la exconsellera, Luis Ramírez Icardi, condenado por la sección segunda de la Audiencia y pendiente de un recurso ante el Supremo.

Un interrogatorio extenso, minucioso y enfocado en conocer qué hizo la máxima responsable de los menores tutelados por la Generalitat ante una denuncia que afectaba a su exmarido. Oltra respondió al juez y al fiscal que no hizo nada en los primeros cuatros meses después de que la menor comunicara los abusos [que no se notificaron a la Fiscalía aunque la menor tampoco quiso denunciar los hechos al Grupo de Menores (Grume) de la Policía] porque desconocía los hechos. Nadie le advirtió.

Primer conocimiento

Cuando se enteró en agosto de 2017 “como Mónica Oltra no como consellera de Igualdad) por boca de Luis Ramírez Icardi (con quien compartía vivienda, aunque dejaron de ser pareja en el verano de 2016), comunicó los hechos a la Conselleria de Igualdad para que se averiguara lo que había sucedido. Y asegura que no quiso saber nada de este asunto hasta 2020, cuando condenaron a su exmarido y tuvo que dar explicaciones en las Corts. “Yo quería dar cuenta de algo sobre lo que la oposición tenía derecho a ejercer el control del gobierno”, aseguró al juez.

El extenso interrogatorio del magistrado, de 136 preguntas, dejó pocos cabos sueltos en las dos «etapas» de esta investigación: antes y después del 4 de agosto de 2017, la fecha que la exconsellera siempre ha defendido que se enteró de la denuncia por abusos contra su exmarido. Oltra declaró que estuvo casada con Luis Ramírez Icardi, con quien inició la “relación conyugal” desde “el 29 de septiembre de 2001”. La relación de pareja “se acabó en verano de 2016” aunque siguieron “compartiendo el inmueble hasta finales de agosto o principios de septiembre de 2017”. Ramírez Icardi trabajaba en el centro de acogida de menores (CAM) Niño Jesús València desde el 1 de enero de 2010.

Cinco años después, Oltra fue designada vicepresidenta de la Generalitat y consellera de Igualdad el 29 de junio de 2015, tras ser elegida diputada por València en las elecciones en las que fue cabeza de cartel de la coalición de Compromís. Al asumir el cargo, Oltra declaró que “por responsabilidad política y exigencia ética” comunicó “verbalmente al subsecretario [de la Conselleria de Igualdad, entonces Francesc Gamero] y unos meses después por escrito para que quedara constancia” que su marido trabajaba en el centro de menores. “Si bien creo recordar que no identifiqué el nombre del trabajador, sino que únicamente hablaba de un trabajador del CAM Niño Jesús”.

Abstención

Una comunicación realizada porque, según admitió Oltra a preguntas del juez, “se imponía un deber de abstención por mi parte en las decisiones que afectasen a dicho centro, así como no intervenir en ningún asunto que tuviera relación directa con el mismo”. El subsecretario Francesc Gamero pidió a la Abogacía de la Generalitat, según la declaración de Oltra, que informara sobre posibles incompatibilidades. “La Abogacía dijo, lo expreso ahora de forma sucinta, que era innecesario porque yo tenía las competencias delegadas de Infancia y Adolescencia y que era positivo ir un paso más allá en cuanto a la ética”.

El CAM Niño Jesús, explicó Oltra a preguntas del magistrado, depende de la dirección territorial a efectos de la gestión diaria y de la dirección general en lo referente a disposiciones de carácter general e instrucciones.

En respuesta al juez, la exconsellera también relató que esta imposición del “deber de abstención de las decisiones sobre el CAM Niño Jesús y de no intervenir en ningún asunto” la adoptó teniendo en cuenta la ley de transparencia de 2015 y el Código del Buen Gobierno, que Oltra suscribió al llegar a la Generalitat y que aplicó “estrictamente”.

Oltra también sostuvo ante el juez desconocer quién sabía que su marido trabajaba en el centro de menores: desde la directora general de Infancia y Adolescencia hasta la directora del CAM Niño Jesús, así como el resto de funcionarios de la Conselleria de Igualdad y otra trabajadora investigados en esta causa.

De ahí que, ratificara ante el magistrado con la respuesta “así es” que “no tuvo conocimiento de los hechos atribuidos a su marido, señor Ramírez Icardi, hasta el 4 de agosto de 2017”.

Deja el trabajo

Y ello a pesar de que el monitor “dejó de trabajar en el CAM Niño Jesús desde el 20 de febrero hasta el 20 de marzo”. Una circunstancia por la que el magistrado preguntó pero que Oltra aseguró desconocer. “Ese fue un mes con mucha actividad, porque yo tenía que desplazarme fuera de València, y estuve en Bruselas y Madrid. Él me dijo que le debían días y que no me preocupara de los niños que él los iba a atender” ya que tenían “pautadas las semanas que yo me hacía cargo de los niños y al revés”. La Fiscalía solicitó que se practiquen diligencias para tener acceso a la agenda de altos cargos del Consell de estas fechas.

Mónica Oltra, en el momento de acceder al juzgado. Germán Caballero

“¿Quién debería haberse hecho cargo de los hechos como los presuntos abusos sufridos por una menor en el centro por parte de un educador?”, se interesó a continuación el titular del Juzgado de Instrucción 15. “Yo no intervengo en ningún centro en estos casos. La guarda la tiene el propio centro. Lo lógico sería que el primero que lo sepa que llame a la policía (…) Las personas que debían saberlo son las que luego hemos sabido que efectivamente se han encargado de ello (…) y las que eran competentes (…)”. Y añadió: “Yo en aquel momento no sabía quién se encargaba de qué. En la territorial de València hay 1.000 personas trabajando”.

“¿Quién debería saberlo?” insistió el juez en referencia ante el primer relato de los hechos, que la menor no quiso denunciar ante el Grume de la Policía, pero sí comunicó a personas cercanas y unos trabajadores sociales ajenos al CAM Niño Jesús. “Sin duda lo sabía la técnica de la sección del menor y referencia para el centro Niño Jesús en la conselleria y el jefe de una de las secciones del menor, quien asegura que lo refirió a la jefa de servicio de infancia y a la directora territorial, pero estas dos últimas lo niegan”, le recordó el magistrado a la exconselera. “Eso es autorganización de la administración, es como si yo hubiera sido consellera de Sanidad y le preguntara quién entra en quirófano. Carezco de pericia para ello”. A parte de que, respondió Oltra, “en ningún momento” dio instrucciones sobre los presuntos abusos sexuales sufridos por la menor. “Ni en este centro, ni en cualquier otro yo intervengo a nivel técnico”, insistió la exconsellera.

Defensa de los técnicos

“Los técnicos trabajan según su leal saber y entender sin interferencias”, insistió una y otra vez la exvicepresidenta a los interrogantes planteados por el juez sobre por qué una funcionaria de la sección del menor pide “discreción” al concertar una entrevista de la adolescente tutelada con una técnica de la conselleria y valorar si la enviaban al Instituto Espill. Una decisión que no se tomó y que se resolvió con “una mera diligencia, sin que nadie se planteara derivar a la joven al Instituto Espill”, interrogó el juez. “Es una decisión profesional que se toma en ese momento. Mis opiniones se plasman a través de legislación, normativas y decretos”, alegó la extitular de Igualdad.

"¿Cómo puede ser que funcionarios tan veteranos como dos jefes de sección, tras una entrevista “con la menor de apenas 45 minutos y en la que no se trató el tema de los presuntos abusos, ni nadie preguntara, se decidió sin mas no dar crédito a la menor?”, se interesó el magistrado. “Yo soy licenciada en derecho, pero no tengo conocimientos en psicología e intervención social para emitir un juicio sobre esta actuación funcionarial porque no tengo conocimientos para ello”, respondió la exvicepresidenta.

Tampoco tuvo conocimiento Oltra de que la directora del Niño Jesús consultó a la técnica de Igualdad y "contacto referente" con el centro la posibilidad de cambiar de residencia a la menor de edad, petición a la que no obtuvo respuesta. La directora también comunicó a los padres de la anterior pareja de la menor, que “si lo consideraban oportuno deberían denunciar y que contasen con su apoyo, frases ambas que no parecen provenir de alguien que no crea a la menor", enunció el magistrado en el interrogatorio. "¿Tuvo conocimiento de la petición de la directora del CAM Niño Jesús?", insistió el instructor. "No", respondió Oltra.

Otra pregunta del magistrado giró alrededor de un momento clave. El 22 de junio de 2017 "de forma casual, dos funcionarios de Policía conocen la existencia de los presuntos abusos sexuales sufridos por la joven". La maquinaria judicial se pone en marcha y la Fiscalía de menores ordena el 6, 10 y 14 de julio que la menor sea trasladada de centro. Decisión que no se hace efectiva hasta el 16 de agosto. "¿Por qué motivo, si usted ya sabía los hechos desde el 4 de agosto y en la dirección territorial entró el 8 de agosto el auto que imponía medidas cautelares al señor Icardi usted manifiesta que los motivos ya los han explicado los técnicos?".

Llamada

Una pregunta muy concreta a la que la exvicepresidenta responde que “el día 4 yo no diría que tuve conocimiento del auto de medidas cautelares, sino lo que tuve fue una llamada de teléfono de mi ex, porque yo estaba de vacaciones con mi madre en Alcossebre. Como había dificultad de comunicación telefónica, le pedí que me leyera la primera hoja. Y ahí es donde me di cuenta de que había unas previas. Yo de las DIP (diligencias de investigación penal) obviamente no sabía nada y le pongo de manifiesto lo que significaba”.

Tras recibir esta información, Mónica Oltra asegura que se puso "inmediatamente" en contacto con su jefe de gabinete, Miquel Real, “y lo primero que le digo es que recabe información y acerca de si de esto en la conselleria alguien sabe algo, porque yo me había enterado como Mónica Oltra y no como consellera”. Aunque el magistrado se interesa por saber “por qué dio instrucciones a su jefe de gabinete, si usted entendía que era una exigencia ética y una responsabilidad política por su parte abstenerse en todo lo relativo al CAM Niño Jesús en relación con su parentesco con el señor Ramírez”. Oltra fue clara: “No podía pasar este asunto sin ponerlo en conocimiento de la conselleria, porque en todo caso el deber de abstención implicaba el no tomar una decisión sobre este asunto, pero no obviamente ante una información tan importante, ocultarlo”. 

Mónica Oltra en la rueda de prensa en la que comunicó su dimisión. GERMÁN CABALLERO

Fue la primera y única decisión que adoptó en este asunto, según su declaración. Porque esa misma noche, según reveló Oltra por primera vez ante el juez, un problema médico de uno de sus hijos le impidió estar y participar en el día a día de la Conselleria de Igualdad durante todo el mes de agosto de 2017, cuando se adoptaron las principales decisiones sobre el expediente administrativo abierto por los abusos del monitor y exmarido de Oltra a la menor tutelada. «Mis preocupaciones esos días eran que mi hijo no se muriera. Y, por tanto, yo no tuve intervención, ni decisión alguna sobre este tema», respondió Oltra al magistrado de Instrucción 15.

Sin interferir

A petición del Fiscal (que le formuló 47 preguntas) , Mónica Oltra también admitió que desde que tuvo esta conversación con su jefe de gabinete, «ya no tuve más conocimientos de los hechos» hasta 2020, cuando tuvo que preparar una comparecencia en las Corts. «¿Ignoraba los hechos?», se interesó el fiscal. «Si ignorar es desconocer los pasos que se dieron por los técnicos, sí». Y añadió que «no intervine en ningún caso en esta cuestión, más precisamente porque afectaba al padre de mis hijos, y por tanto al deber de abstenerme en relación con las actuaciones de los técnicos, estaba mi voluntad de no interferir en ninguna actuación».

El fiscal parecía no dar crédito a esta determinación de Oltra de abstenerse de obtener cualquier información. «Permaneció usted ayuna de toda información hasta la primera sentencia de la Audiencia Provincial? [de diciembre de 2019] ¿No utilizó cauces no oficiales para enterarse de lo que ocurría?». A lo que Oltra respondió categórica: «Ni oficiales, ni extraoficiales».

Por tanto, si Oltra se abstuvo durante todo el proceso, la pregunta obligada para el magistrado y el fiscal fue por qué declaró a los medios de comunicación el pasado 7 de febrero que fue ella quien ordenó abrir el expediente sobre los abusos a la menor, «parajudicial» según la Audiencia. «Fue un estallido emocional. El día antes imputaron a cinco personas y mi hijo me preguntó si esas personas no eran compañeras mías, que tendrían familias y estarían padeciendo también. Esa pregunta de mi hijo desató, tras un desayuno informativo con los medios, en el que las preguntas iban enfocadas a las imputaciones, un momento de alta tensión emocional. Tras los periodistas una funcionaria lloraba. A mi me parecía muy injusto que por una cacería de la extrema derecha, personas que no deben estar encausadas, porque el blanco de la persecución era yo, ellos y sus familias estuvieran padeciendo. Y fue mi manera de desahogarme». 

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