La enseñanza íntegra en valenciano desaparecerá de 200 colegios de la Comunitat Valenciana

Incertidumbre entre directores y padres por la supresión el próximo curso de los planes de inmersión lingüística, prevista en la Ley de Libertad Educativa

Familias y niños en un colegio de la provincia de Alicante, en imagen de archivo.

Familias y niños en un colegio de la provincia de Alicante, en imagen de archivo. / ANTONIO AMORÓS

A. Fajardo

La supresión desde el próximo curso de la enseñanza 100% en valenciano, o los técnicamente conocidos como planes experimentales de inmersión lingüística, que tienen 200 colegios de la Comunitat Valenciana ha desatado una incertidumbre tanto en los centros educativos, como en las familias de los alumnos

Estos métodos se aplican en Educación Infantil e implican que a los escolares se les hable solo en la lengua cooficial desde los tres años (dos en el caso de los que tienen aulas específicas) y que se enseñen a leer y escribir en valenciano hasta Primaria, que es cuando se introduce gradualmente el castellano. Una fórmula que, en el caso de las familias castellano hablantes, permite que los niños aprendan simultáneamente la lengua autonómica y la lengua materna. 

Aunque la Ley de Libertad Educativa no tendrá sus efectos hasta dentro de dos cursos, la normativa refrendada hace una semana en las Cortes Valencianas y publicada ya en el Diario Oficial de la Generalitat, sí que contempla para el 2024-2025 tanto la posibilidad de relegar el valenciano a una sola asignatura en las zonas castellano hablantes, como la desaparición de estos programas que autorizó el Botànic. 

Estos quedarán sin efecto y los colegios estarán obligados a impartir un mínimo del 25% del tiempo lectivo en cada una de las dos lenguas cooficiales en la Comunidad Valenciana. Y esa es la única información que por ahora tienen los centros educativos que hasta el pasado mes de junio han estado poniendo en práctica este sistema de enseñanza. 

Los equipos directivos están a la espera de recibir la instrucción de la Conselleria de Educación para saber cómo tendrán que proceder el curso que viene, lo que ha supuesto que las familias de los alumnos tampoco hayan recibido información al respecto, de hecho, a estas alturas, la gran mayoría desconoce que vaya a producirse este cambio. 

Es más, hay progenitores que han descartado o se han fijado en los colegios que tienen autorizados estos planes de inmersión a la hora de solicitar plaza de cara al próximo curso, ya que el proceso de admisión se inició antes de que la nueva ley fuera aprobada. 

En los juzgados

Por este y otros motivos, la Escola Valenciana ha llevado a los juzgados la normativa impulsada por el Consell de PP y Vox. En concreto, la Federació d’Associacions per la Llengua ha presentado un recurso contencioso-administrativo contra la Ley de Libertad Educativa por «ser contraria al derecho de las familias» de iniciar el curso de infantil 2024-2025 para el cual ya se han publicado las listas de admitidos.

En base a ello, la Escola Valenciana ha pedido la suspensión cautelar de la supresión de esos planes de enseñanza al cien por cien en valenciano para el próximo curso. «Esta será la primera de las acciones que, desde Escuela Valenciana, se realizan después de la aprobación de la Ley Rovira, pero no será la última», explicó hace unos días Alexandra Usó, presidenta de la Escola Valenciana, quien recordó que desde la entidad «se continúa trabajando para paralizar, en todos los niveles y en todos los ámbitos educativos, esta ley nefasta para el alumnado».

En esta línea, la Plataforma en Defensa de la Educación Pública de Alicante ha acordado esta semana reanudar las movilizaciones en el primer trimestre del próximo curso y activar las asociaciones del resto de la provincia para protestar contra las políticas educativas del Ejecutivo de Carlos Mazón.

«Sin demonizar»

A falta de concretar cómo se articulará la medida del Ejeuctivo de Carlos Mazón, desde varios centros consultados por este diario indican que la supresión de estos planes de inmersión lingüística supondrá que los centros tengan que adaptar los bloques de contenidos de la jornada lectiva para impartir el castellano.

Asimismo, directores también descartaron que estos programas de enseñanza íntegra en valenciano, que incluso se estaban aplicando en colegios donde más de la mitad de sus alumnos son extranjeros, «pretendieran demonizar el castellano, puesto que si los escolares no entendían algo en valenciano se les hablaba en castellano e incluso se les leía cuentos o se impartían contenidos en español». 

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