Un toro en cuerda se parte el pitón y sangra en las fiestas de un pueblo de Valencia

El animal sufrió una caída tras ser soltado por las calles y se rompió el cuerno

Un toro en cuerda se parte el pitón y sangra en las fiestas de un pueblo de Valencia

EMV

Cèsar Garcia Aleixandre

Un toro en cuerda que fue soltado en las fiestas de Godelleta, en la comarca de la Hoya de Buñol, sufrió una "aparatosa caída" en la que se rompió uno de los pitones, sangrando abundantemente. Ocurrió el pasado domingo, 7 de julio, hacia las 9 de la mañana cuando el astado ensogado fue liberado para correr por las calles del pueblo. "Estaba aterrado por el bullicio y el tumulto", denuncia la entidad AnimaNaturalis y CAS International, que recibió de manera anónima las imágenes de este suceso.

"Se trata de un caso tan horrible que hasta las personas menos sensibles al sufrimiento animal muestran su consternación", explica Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis en España. "Ser testigos de un animal jadeante, enredado con una soga, aturdido y desangrándose por el pitón roto, es un espectáculo dantesco y, lamentablemente, bastante más común de lo que se imagina en los festejos de los pueblos en España", añade.

Este tipo de festejo, que según los cálculos de la entidad animalista cuesta cerca de 100.000 euros del erario público municipal, conocido como toro ensogado o de cuerda, consiste en la suelta de un toro con una o varias sogas atadas a su cabeza para controlar sus movimientos y embestidas. "Este es probablemente el espectáculo más atávico y angustiante para el animal, ya que limita severamente sus movimientos durante un largo periodo de tiempo", alertan desde la entidad que vela por la protección de los animales.

Animales exhaustos

"El sufrimiento del toro comienza desde que es transportado en el camión, donde pueden permanecer durante horas hasta el inicio del espectáculo. Durante el transporte, el hambre y la sed agudizan su sufrimiento, y no es raro que algunos toros mueran dentro de los camiones o queden exhaustos antes de llegar a su destino. Antes de ser soltado por las calles, el animal es provocado con descargas eléctricas y palos para que salga más agresivo, pero a cada embestida es frenado y durante cada descanso es tironeado para que continúe", explican desde AnimaNaturalis en un comunicado.

La entidad animalista pide su erradicación de los festejos: "Es crucial que se reconsideren las prácticas relacionadas con este tipo de eventos, que claramente causan un sufrimiento innecesario a los animales. La tradición no puede seguir siendo una excusa para el maltrato y el sufrimiento animal. Se hace un llamado a las autoridades y a la sociedad para que reflexionen sobre estas prácticas y busquen alternativas que respeten el bienestar animal y promuevan una celebración más ética y compasiva".