Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El IVIA valenciano consigue frenar la propagación de la plaga más destructiva de los cítricos

El instituto descubre la presencia de un parasitoide nativo ('Tamarixia citricola') que destruye el insecto que propaga el 'dragón amarillo' y lo ataja en Chipre

Insectos de la especie 'Tamarixia citrícola',  àrasitoides para combatir a los propagadores del HLB.

Insectos de la especie 'Tamarixia citrícola', àrasitoides para combatir a los propagadores del HLB. / Levante-EMV

José Luis Zaragozá

València

El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) está consiguiendo avances importantes para frenar, en países del Mediterráneo, el avance de los insectos que propagan la enfermedad más destructiva de los cítricos y que ha conseguido arrasado el sector de los agrios en otros territorios productores del mundo como Florida (Estados Unidos). Se trata del HLB o 'greening' -o dragón amarillo-, una plaga que causa el enverdecimiento de la fruta y provoca que los árboles produzcan frutos deformes, amargos y más pequeños, y eventualmente puede causar la muerte del árbol.

Así, investigadores del IVIA, colaborando estrechamente con el gobierno de Chipre y la Universidad de California, avanzan a través de técnicas de lucha biológica con la introducción del parasitoide 'Tamarixia radiata' -procedente de California- especie utilizada con éxito en otras regiones para regular las poblaciones del psílido asiático que propaga la citada plaga del HLB. A esta acción se suma un hallazgo reciente de gran interés por parte del IVIA: se trata de la presencia en campos citrícolas chipriotas de un parasitoide nativo (llamado 'Tamarixia citricola sp. nov.'), que se ha adaptado y está presente de forma abundante en toda la isla.

'Tamarixia radiata'

'Tamarixia radiata' / Levante-EMV

Según Alberto Urbaneja, técnico de la unidad de entomología del Centro de Protección Vegetal y Biotecnología del IVIA, "aunque los primeros datos son muy alentadores", hablar de erradicación del vector que propaga el temible 'greening' en este territorio del Mediterráneo "sería prematuro". En ese sentido, destaca que la experiencia internacional demuestra que la eliminación total de la 'Diaphorina citri' (es decir, el insector asiático que propaga el HLB) es extremadamente difícil, por no decir imposible. "Será clave observar cómo evolucionan las poblaciones a lo largo de este otoño y durante el próximo ciclo de crecimiento de los cítricos para confirmar si la tendencia a la baja se consolida. En cualquier caso, -explica- la citricultura chipriota y la mediterránea siguen en riesgo y requieren vigilancia constante, pero el trabajo coordinado entre las autoridades locales, las instituciones científicas y el uso de control biológico está mostrando resultados muy positivos".

Detalle del parasitoide 'Tamarixia citricola'

Detalle del parasitoide 'Tamarixia citricola' / Levante-EMV

Desde la detección de este insecto vector en 2023, el IVIA ha impulsado un ambicioso programa de control biológico junto al Ministerio de Agricultura chipriota, la Cyprus University of Technology y socios internacionales, que ha permitido el hallazgo de esta nueva especie autóctona, que supone el descubrimiento de un enemigo natural de 'Diaphorina citri' con alta capacidad de parasitar a esta plaga.

Este descubrimiento consolida al IVIA como referente internacional en sanidad vegetal y control biológico en cítricos, y demuestra la eficacia de la cooperación científica para proteger la citricultura mediterránea frente a amenazas emergentes. El IVIA, además de impulsar este programa, ha aportado asesoramiento técnico, formación a agricultores y autoridades, y ha liderado las campañas de campo que han hecho posible este avance.

Proteger la citricultura

En los últimos dos años, el instituto ha llevado a cabo cuatro misiones científicas en territorio chipriota, ha proporcionado asesoramiento científico, apoyo técnico, materiales de formación y estrategias de respuesta, participando activamente en la planificación conjunta con las autoridades locales y en acciones de formación sobre el terreno. En muchos países se han aplicado insecticidas de alta toxicidad, algunos de ellos no autorizados en la Unión Europea, con la esperanza de frenar la expansión de los insectos de la especie 'Diaphorina citri'. Sin embargo, la experiencia internacional demuestra que esa estrategia, por sí sola, no logra controlar de manera duradera las poblaciones del vector. Incluso en regiones donde se han usado compuestos muy potentes, el problema persiste.

"Por el contrario -destaca Urbaneja- los mejores resultados se han obtenido allí donde se ha apostado por el control biológico. El caso de California es un buen ejemplo: la introducción del parasitoide Tamarixia radiata ha permitido reducir de forma significativa las poblaciones del psílido asiático, algo que no se consiguió únicamente con tratamientos químicos".

Destrucció de explotaciones de cítricos en Florida, en una imagen del 2013, por el HLB.

Destrucció de explotaciones de cítricos en Florida, en una imagen del 2013, por el HLB. / Mark Elias/Bloomberg

El Huanglongbing (HLB) ha causado la muerte de miles de árboles y la pérdida de 66.000 hectáreas de cítricos en Florida desde su detección en 2005, lo que provocó una disminución del 70% en la producción.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents