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Perfil

Henar Molinero: una leal a Camps y del sector cristiano en el núcleo duro de Pérez Llorca

La nueva secretaria autonómica de Presidencia de Pérez Llorca ya estuvo en la sala de máquina del Palau hace casi dos décadas, organizó la visita del Papa en 2006 (por lo que estuvo imputada) y dirigió la Ciudad de las Artes tras la salida de Camps

Camps, a su llegada al juicio de los trajes, con Molinero a la derecha.

Camps, a su llegada al juicio de los trajes, con Molinero a la derecha. / Fernando Bustamante

José Luis García Nieves

València

Cuando a Francisco Camps le quedaban tan pocos amigos como dedos en las manos, allá por 2011 tras su dimisión por Gürtel, allí estaba Henar Molinero. Cuando Francisco Camps dejó de firmar nóminas, que es el principio activo que fabrica el carisma en un político, allí, también, estaba Henar Molinero. Ese quizá, sea el mayor rasgo de la biografía política de Henar Molinero Sáenz, que en unos días se convertirá en nueva secretaria autonómica de Presidencia: una "campsista al 2000%".

El nuevo president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha sorprendido esta mañana al anunciar como su mano derecha en la sala de máquinas del Palau a una excolaboradora del expresident Camps, en un momento en el que precisamente ha regresado a la primera línea con su aspiración a liderar el PPCV.

Un persona cercana a ambos confirma que Pérez Llorca ha recurrido a ella con la intención de que le asesorara para dar al nuevo organigrama de Presidencia una dimensión más profesional. De esos contactos parace que ha venido esta oferta de trabajo, con una remodelación de Presidència a la que se suma también otro antiguo colaborador de los años de Camps. En concreto, Jacobo Navarro Peralta como secretario autonómico de Análisis, Estudios y Políticas Públicas.

Sea un gesto de paz al expresident o sea un fichaje en busca de su dilatada experiencia profesional (otro rasgo que señalan quienes la conocen), se trata de la gran sorpresa de esta remodelación. Desde la llegada de Camps al Palau en 2003, Molinero aparece en el entorno de Presidencia, cercana a Ana Michavila, la que fue mano derecha de Camps en sus primeros años. Como ella, del sector cristiano del PP, casada con el empresario ferroviario Íñigo Parra (Stadler) y licenciada en Derecho por la Universidad Politécnica de Madrid, además de máster en Organización y Dirección de Empresas y en Protocolo.

Fue subdirectora de Análisis del Gabinete de Presidencia, puesto desde el que pasó a la subdirección de Organización del gabinete en 2009. Allí estuvo hasta 2011, muy cerca de Francisco Camps hasta que tuvo que dimitir empujado por su partido por los escándalos de corrupción que asediaban al PPCV.

Molinero formaba parte del círculo más estrecho de colaboradores en el equipo que lideraban Nuria Romeral, como secretaria autonómica de Comunicación, y Pablo Landecho como director de gabinete. Una posición desde la que alcanzó una gran influencia sobre el expresident.

Imputada por la visita del Papa

Ya en 2005 se le adjudicó un trabajo sensible: la organización del V Encuentro Mundial de las Familias, es decir, la visita del papa Benedicto XVI los días 6 y 7 de julio de 2006 (días después del accidente de metro).

La visita hizo que Molinero creciera en el entorno del president como secretaria general de la fundación que organizó el encuentro. Pero aquel trabajo la llevó a los tribunales. Pocos colaboradores de Camps se libraron de la visita al juez aquellos años. En 2016 se abrió una pieza separada del caso Gürtel con la investigación sobre las contrataciones de la fundación desde su constitución, en enero de 2005, hasta su extinción en marzo de 2014.

Henar Molinero, arriba a la derecha, con los fichajes de Camps en 2009.

Henar Molinero, arriba a la derecha, con los fichajes de Camps en 2009. / Levante-EMV

Entre los investigados estaba el propio Camps, además del ya fallecido expresidente de las Corts y referente del ala católica del partido, Juan Cotino, así como el obispo auxiliar de Valencia Esteban Escudero y el secretario personal del cardenal Agustín García-Gasco y secretario de la fundación, Antonio Corbí. La causa fue archivada a finales de 2020.

Tras la salida de Camps, Molinero encontró acomodo en la administración de Alberto Fabra como directora general de la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa). Allí permaneció toda la legislatura hasta la llegada del Botànic en 2015.

Pero siempre ha sido leal al president Camps. También en los malos momentos. Como buena jefa de gabinete (ya ex), en diciembre de 2011 lo acompañó hasta la puerta del TSJ el día inicio del juicio por la causa de los trajes. Pocos más había. Solo algunos exconsellers, su mujer y un único diputado estaban. Un reducidísimo séquito, tras años de gloria y mayorías absolutas.

También se la ha visto en encuentros privados de Camps con algunos de sus consellers, así como en su regreso, en alguno de los actos que ha celebrado en los últimos meses dentro de su campaña para regresar a liderar el partido.

Sector sanitario

En todo caso, desde su salida de la esfera política en 2015, lo que ya era un perfil bajo marcado por la discreción ha continuado hasta difuminarse casi por completo. En el ámbito profesional, ha estado vinculada al sector sanitario privado como gerente de una clínica en Valencia.

Desde el punto de vista social, aparece entre los integrantes del consejo asesor de la Fundación Mainel, una organización vinculada al Opus Dei.

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