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Más de 1.500 personas recorren València en la primera manifestación contra Mazón tras su citación como testigo

La manifestación en València, impulsada por la citación judicial a Carlos Mazón, buscó visibilizar las demandas de las víctimas de la dana, que reclaman justicia y responsabilidades políticas

Cabeza de la manifestación contra Carlos Mazón

Cabeza de la manifestación contra Carlos Mazón / Laura Florentino

Laura Florentino

La ciudad de València acogió el sábado 28 de marzo una nueva manifestación contra el expresident de la Generalitat, Carlos Mazón, en una convocatoria que adquiere especial relevancia al ser la primera movilización ciudadana desde que la jueza de Catarroja lo ha citado a declarar como testigoen el marco de la investigación judicial relacionada con la gestión de la dana. Más de 1.500 personas, según la Delegación del Gobierno, partieron desde la Plaza del Ayuntamiento al ritmo de dolçainers para exigir responsabilidades a Mazón y acabó con la lectura de un manifiesto en la Plaza de la Virgen. Entre las reivindicaciones, claman contra el aforamiento del expresidente.

Retirada de su aforamiento

La protesta, impulsada por diversos colectivos sociales y asociaciones vecinales, recorrió el centro de la ciudad con el foco en una demanda principal: la retirada de su aforamiento para que el expresident pierda sus “privilegios” económicos y judiciales de estar en Les Corts, exigir responsabilidades políticas y reclamar mayor transparencia en la actuación de las administraciones durante el episodio meteorológico que afectó gravemente a varios municipios de la provincia.

La convocatoria llega en un contexto marcado por la actualidad judicial. La titular del juzgado de Catarroja decidió el pasado martes 24 de marzo citar a Mazón como testigo dentro de las diligencias abiertas para esclarecer posibles irregularidades en la gestión de la emergencia. Este movimiento ha reavivado el debate político y social, generando una mayor movilización ciudadana en los últimos días. Aunque la citación se produce en calidad de testigo y no implica imputación, los convocantes consideran que el hecho “refuerza la necesidad de dar explicaciones públicas”.

"Donde no hay vergüenza, tiene que haber constancia"

Rosa Álvarez, presidenta de la dana del 29 de octubre, ha asegurado que el colectivo seguirá reclamando responsabilidades “todo el tiempo que haga falta”, consciente de que el proceso será largo. “Donde no hay vergüenza, tiene que haber constancia”, afirmaba, al tiempo que reiteró su petición de que Carlos Mazón deje de estar aforado y se le retire el escaño.

Álvarez mostró su malestar por la situación judicial actual y cuestionó la falta de claridad en algunos aspectos del proceso. “Tampoco estaba clara la causalidad”, ha señalado, en referencia a las decisiones adoptadas por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV). En este sentido, ha expresado su perplejidad: “El TSJ está formado por cinco personas, no sé si con muchas o pocas ganas de trabajar, ni con más o menos afinidad hacia Mazón. Hemos visto imágenes que reflejan cierto compadreo”.

Asimismo, recordó unas declaraciones del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en el Congreso de manera irónica: “Dijo que estaba muy tranquilo, y después del pronunciamiento del TSJ se entiende por qué”

La presidenta de la asociación quiso también desmontar la idea de que la investigación recaiga únicamente en una jueza: “No se puede decir que la jueza actúa en solitario. Detrás hay toda una Audiencia Provincial. No es una jueza aislada ni ‘una jueza roja’, como algunos intentan hacer ver”.

Álvarez denunció que, mientras Mazón mantenga su condición de aforado, solo puede ser investigado por el TSJCV. “En este momento, este individuo se esconde detrás del escaño número 98. Si quienes tienen la competencia ni siquiera se atreven a investigarlo, lo único que tenemos son sus diferentes versiones. Es una situación muy vergonzosa”, ha lamentado.

"Si no lucháramos por ellos sería como matarlos dos veces"

Pese a todo, subrayó la determinación de las víctimas: “Trabajamos día y noche. A nuestros familiares no nos los van a devolver, pero si no lucháramos por ellos sería como matarlos dos veces”. En su caso personal, ha recordado el legado de su padre: “Lo que me dejó fue lucha, lucha y lucha”.

A las puertas de cumplirse 17 meses desde la tragedia, Álvarez reconoció el impacto emocional que sigue presente en su día a día. “Hay momentos en los que flaqueamos mucho. Cuando mi hija vuelve a casa a una hora que no es la habitual, por un instante pienso que es mi padre abriendo la puerta. El dolor y la incredulidad siguen ahí, porque no deberían haber muerto”, concluyó.

La finalización del recorrido tuvo lugar en la Plaza de la Virgen. En ella finalizaron con la lectura de un manifiesto cargado de dureza en el que denunciaron que "la negligencia de Mazón y su Consell provocaron que una de las catástrofes naturales más grandes de la Comunitat se convirtiera en una catástrofe humana". El texto recordaba el impacto directo en la población: “232 víctimas mortales que hoy seguirían vivas de no haber sido por la dejación de las funciones del gobierno valenciano”, y lanza una de las frases más contundentes de la jornada: “No son muertos, son asesinatos”.

"No nos conformamos con una dimisión a medias"

Los convocantes subrayaron que la presión social logró en noviembre la dimisión del dirigente, aunque consideran que no es suficiente. "No nos conformamos con una dimisión a medias", recogía el manifiesto. Preguntándose: "¿Cuánto más tiene que durar esta situación insoportable?".

También apuntaron a un problema estructural en las políticas aplicadas durante años con la remodelación del Consell presidido por Pérez Llorca. "No nos conformamos con un nuevo gobierno que busca la continuidad de políticas que niegan el cambio climático, ignoran los informes científicos y promueven la especulación", denunciando que "ponen sus intereses personales y económicos por encima de la vida".

Además, el manifiesto reivindicaba la respuesta ciudadana frente a la gestión institucional: “Querían que calláramos, querían un pueblo obediente y sumiso, y se han encontrado un pueblo digno y valiente”.

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