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Dossier CV Nucleares

"Si cerramos Cofrentes tendremos una necesidad muy grande de importar energía del resto de España"

El director general de Energía y Minas de la Generalitat pide "un respiro" mientras se acomete la transición hacia un modelo energético basado en las renovables

El director general de Energía y Minas, Manuel Argüelles, en su despacho.

El director general de Energía y Minas, Manuel Argüelles, en su despacho. / Miguel Ángel Montesinos

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El Consell viene defendiendo la continuidad de la central nuclear de Cofrentes. ¿Cuáles son los motivos?

Estamos ahora mismo inmersos en el cambio del actual modelo energético de la A a la Z, pasando de las actuales tecnologías convencionales a un mix eminentemente renovable. Cosa que de entrada no nos parece mal, porque, entre otras cuestiones, nos está permitiendo pasar una crisis energética brutal como la actual sin que estemos sufriendo demasiado. Pero hay una serie de cuestiones que hay que hacer antes entre la A y la Z, y no tiene sentido que en ese camino prescindamos de una energía, como es la nuclear, que desde el punto de vista medioambiental, no emite CO2, porque es una tecnología que no emite gases de efecto invernadero. Pero es que, además, tiene un precio estable, porque el uranio no se ve afectado por los conflictos geopolíticos y supone apenas el 10 % o el 12 % del precio final de la electricidad. A ello hay que añadir que se trata de una tecnología rotativa, con inercia, que te permite trabajar en las oscilaciones del sistema.

"Si por meterle ideología a las decisiones de energía nos vamos a meter en un problema, no merece la pena"

Manuel Argüelles

— Director general de Energía y Minas

¿Qué cuestiones son las que hay que abordar en esta transición?

Son medidas que hay que adoptar no solo para conseguir el cambio de modelo, sino para evitar que vuelva a registrarse un apagón total como el que sufrimos hace un año. Hay que fijarse en los mix que tiene el sistema eléctrico de Australia o el de Texas, que han tenido problemas parecidos y ya los tienen resueltos con códigos de red mucho más sofisticados, que hacen que haya instalaciones fotovoltaicas con baterías, con elementos de control que puedan luchar contra las oscilaciones, las sobretensiones, el factor de potencia... y lo que hay que hacer es legislarlo, implementarlo y fomentarlo. Pero mientras hacemos todo esto, que nos den un respiro con las nucleares. Son piezas que se tienen que ir ajustando, porque cuando estás cambiando el motor de un tipo a otro, por el camino tienes que ir haciendo ajustes, no puedes esperar a que el motor reviente, que es lo que pasó precisamente el día del apagón. En España contamos con siete reactores que nos dan estabilidad en precio y aportan el 20 % de la energía anual que consume el país. Pero es que, además de eso, te dan esa potencia de respaldo.

¿La dependencia de la energía nuclear es mayor en la Comunitat Valenciana que en el conjunto del país?

Cofrentes produce el 52 % de la energía que se produce en territorio autonómico, así que si cerramos la central tendremos una necesidad muy grande de importar energía del resto de España. Y todo se va a complicar, porque la Comunitat Valenciana va a crecer muchísimo en demanda, debido a que está atrayendo muchísima inversión. Es un sitio con buenas conexiones terrestres, marítimas, con muchas universidades, con mucho talento y muchas industrias. Si ahora mismo somos el 10 % del PIB, podemos tener el 12 % del consumo total energético. Pero yo creo que esto va a subir mucho en los próximos diez años, con unas necesidades energéticas que van a ir a más.

Podríamos alcanzar la soberanía energética en diez años, pero si nos quitan Cofrentes nos iríamos al doble

Manuel Argüelles

— Director general de Energía y Minas

¿Lo que piden, entonces, es continuar con Cofrentes de manera indefinida?

No pedimos que esté abierta para siempre, sino tener un periodo para adaptarse a la transición energética, al modelo descarbonizado, al nuevo mix energético y a las nuevas reglas del juego. Que no nos pase lo mismo que en Alemania en su momento por un cierre precipitado de las nucleares. Si por introducir la ideología en las decisiones de energía nos vamos a meter en un problema, no merece la pena. Centrémonos en el ciudadano, en la economía y en la competitividad de las empresas. Además, hay que tener en cuenta que necesitamos también un margen para conseguir la soberanía energética.

¿Cuáles son los plazos que manejan?

Con el trabajo que estamos llevando a cabo podríamos alcanzar la soberanía energética en diez años, aunque si nos cierran Cofrentes nos iríamos al doble, y eso es algo que la Comunitat Valenciana no se puede permitir. Con todo, yo confío, si hay voluntad, en que al final se actúe con sentido común.

En cualquier caso, la energía nuclear también tiene sus inconvenientes, empezando por el de la gestión de los residuos...

Cofrentes, en particular, ya ha acometido una ampliación de su planta para depositar y custodiar sus residuos de manera adecuada en unos contenedores, por lo que no supone ningún tipo de problema. Además, también es muy importante poner el foco en lo económico, porque son muchas las familias que dependen de esta central. Por otro lado, hay que tener en cuenta la importancia que tienen estas instalaciones para hacer frente a posibles incidencias. En la dana, sin ir más lejos, se desconectaron 500.000 usuarios de golpe y porrazo por culpa de la riada en apenas unos minutos, y el sistema, la oferta y la demanda, se descuadró. ¿Pero qué sucedió? Cofrentes hizo un papel esencial de sujetar el sistema, junto al bombeo de Cortes de Pallás-La Muela. Es decir, elementos de control gestionaron una oscilación brutal como la que tuvimos, impidiendo que el problema fuese a más y se pudiese registrar un apagón de mayores dimensiones.

De los 200 o 300 megavatios de fotovoltaica que instaló el Botànic, nosotros hemos instalado más de 1.000 en dos años

Manuel Argüelles

— Director general de Energía y Minas

Dentro de la evolución hacia la soberanía energética y el cambio de modelo, ¿cómo avanza la implementación de la fotovoltaica?

Se ha hecho un gran trabajo. De los 200 o 300 megavatios que instaló el Botànic, nosotros hemos instalado más de 1.000 en dos años. Pero lo importante es que hemos autorizado 2.000 megavatios más, es decir, que se están construyendo o están pendientes de que se les dé el permiso de construcción o de explotación. Lo malo es que hemos empezado a empujar cuando la fotovoltaica no está en un buen momento, porque el sistema está haciendo ahora que no ingresen dinero. Si hubiésemos pillado los años buenos tendríamos un montón de potencia instalada. Pero vamos a ver si con el almacenamiento conseguimos acabar de fomentar que se instale toda esta potencia en modalidad de autoconsumo, de vertido de red, consumos compartidos y comunidades energéticas, que es uno de los modelos por los que vamos a apostar más fuerte.

¿Cuál sería para el actual Gobierno autonómico el mix idóneo de energía?

Lo ideal sería mucha fotovoltaica y más eólica, respaldo de baterías, aumentar la potencia de bombeo de Cortes de Pallás-La Muela o incluso hacer algún otro bombeo hidráulico con turbinación. Por supuesto, tener plantas de biogás que nos permitan descarbonizar el consumo térmico y tener generación de energía de ciclos combinados en base a la molécula de metano de origen renovable, además de los biocombustibles y el hidrógeno verde. También la biomasa, porque permite limpiar los montes y obtener calor térmico sin emisiones. Pero insisto, para llegar ahí, que nos dejen alargar la vida de la central nuclear de Cofrentes.

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