La Mostra de Venecia premió ayer el cine chino, a través de las películas, Sanxia haoren, del director Jia Zhang-Ke, León de Oro al mejor filme, y Mabei shang de fating, de Liu Jie, premio Horizonte a la nuevas tendencias. China se ha convertido así en una gran realidad en el mundo del cine, tanto por las películas dirigidas por cineastas locales como por ser objeto de filmes; de hecho, la Mostra había presentado este año tres cintas del país asiático.

Sanxia haoren se desarrolla en la vieja aldea de Fengjie, que fue anegada en la construcción de la presa de las Tres Gargantas, en China, y mientras se levantaba el nuevo distrito que debía acogerlos. La cinta de Zhang-Ke recorre la China del presente a través de la historia de Han Sanming, un minero que llega a Fingjie en busca de su exmujer para volver a casarse, y de Shen Hong, una enfermera, que llega a la aldea para buscar a su marido, ausente de casa durante dos años.

La película de Jia Zhang-Ke llegó a la sección de concurso del Festival de Venecia, el más antiguo del mundo, como una película sorpresa, de la que no se informó hasta el día de su exhibición. Y precisamente el premio ha sido una sorpresa, ya que no entraba en ninguna de las quinielas de los ganadores.

En una rueda de prensa tras difundirse la noticia Zhang-Ke estaba "sorprendido" porque pensaba que su cinta no iba a ser entendida fuera de China.

Por otra parte, el León de Plata a la mejor dirección, entregado al veterano director Alain Resnais por Coeurs, era previsible, así como el León de Plata a la mejor dirección revelación, dado al cineasta italiano Emmanuele Crialese por Nuovomondo, de magnífica factura.

En Venecia ha tenido también un reconocimiento la película Azul oscuro, casi negro, del director español Daniel Sánchez Arévalo, que compitió por el León del Futuro a la mejor opera prima. No pudo ser, pero la cinta obtuvo el premio a la Etiqueta del Cine Europeo y el de la Unión de Agnósticos y Ateos Racionalistas.

La copa Volpi a la mejor interpretación masculina fue para Ben Affleck, por su papel en Hollywoodland, de Allen Coulter, mientras que en el apartado femenino se le concedió a Helen Mirren, por su gran recreación de la reina Isabel II en el film The Queen, de Stephen Frears.