La plaza de toros de Vinaròs acogió ayer tarde su tradicional corrida de las fiestas de San Juan y San Pedro. Un festejo que careció del interés para el aficionado por el bajo nivel de la terna, aunque consiguió atraer público a la plaza. Y eso fue debido a que en el cartel había dos toreros mediáticos, aquellos cuyas hazañas son más conocidas por las realizadas en la pequeña pantalla que en el ruedo: Canales Rivera y Víctor Janeiro. El tercero, un torero de escaso bagaje y cartel, Juan Manuel Benítez. Mientras, los toreros de la tierra, que los hay y buenos, siguen sentados esperando oportunidades. El mundo al revés.

Quien salió a hombros fue Víctor Janeiro después de cortar una oreja de poco peso a cada uno de sus toros. Aseado y voluntarioso estuvo frente al primero, en una labor carente de sentimiento. Su segundo acusó un problema en la vista, aunque el gaditano se inventó un trasteo afanoso, que le valió para sumar un nuevo apéndice y salir a hombros de la plaza.

Canales Rivera se mostró con menos oficio que en otras ocasiones. Eso sí, se llevó el lote de menor opción de la tarde. A sus faenas les faltó asentamiento y pausa. No hubo acople. Pudo cortar una oreja de su segundo, con un público muy volcado.

Juan Manuel Benítez dejó algunos pasajes buenos ante el tercero de la tarde aunque la espada le jugó una mala pasada y se fue de vacío. Menos suerte tuvo con su segundo, con el que anduvo dubitativo. H