La periodista y escritora Teresa Viejo regresó ayer a Castellón para presentar en la Fundación Caja Castellón su última novela, Que el tiempo nos encuentre, una historia ambientada en la época de la edad de oro del cine mexicano, cuando el país se convierte en el Hollywood hispano, una tierra colorista y sensual, en la que intentan encajar los exiliados españoles procedentes de la industria del cine desde una perspectiva “luminosa porque no quería volver a la España en blanco y negro de aquella época aunque, obviamente, sí que hablo del equipaje emocional de los emigrantes españoles”, dijo la periodista.

--Retrata una época de exilio, en la posguerra española, que parece estar muy muy de actualidad...

--La similitud de aquella época de españoles emigrantes con la actual es más que evidente. La fuga de talento español a México en la década de los años 40 es comparable con el de la juventud actual, que ahora tiene que emigrar por falta de oportunidades.

--¿Ha sido un reto escribir esta novela de ficción con este trasfondo de realidad?

--Escribir esta novela en una crisis tan tremenda como la que estamos viviendo ha sido una bombona de esperanza para muchos que la están viviendo y a las que me gustaría decirles que situaciones como la suya, incluso mucho peores, ya las vivieron sus abuelos, antepasados, y lograron sobrevivir. La novela es, sobre todo, una ficción sobre los secretos, los traumas y las pasiones, que son universales; porque, como dicen los mexicanos, esto es puritito drama.

--¿Ser una autora mediática, ayuda a llegar a más gente?

--Yo, particularmente, me resisto a ello, me niego a serlo. Creo que sí que ayuda en una primera novela, por eso del qué tal escribirá, qué tal será la historia... Pero lo importante es presentar un trabajo solvente, que guste, que atrape. Es el mejor piropo a un autor.

--¿Piensa en llevarla al cine?

--Sería fantástico, por el colorido, por la historia; pero difícil, por los escenarios o la época. H