Más de 25 años ejerciendo la docencia y otros 20 escribiendo sobre ella desde la vertiente de su especialidad, la Filosofía, llevan a pensar que Juan Carlos Castelló Meliá debe saber algo del asunto. No solo eso, sino que está dispuesto a compartir su experiencia con todo aquel profesor que, como él mismo, en algún momento de su trayectoria profesional se haya visto ante la difícil tesitura de tener que ofrecer algo más que conocimientos teóricos a su alumnado.

Con esa intención ha visto la luz este mes de mayo La tutoría afectiva (editorial Vinatea), el último libro de este prolífico autor valldeuxense, catedrático y doctor en Filosofía por la Universitat de València y del que tienen la suerte de disfrutar los alumnos de secundaria del IES Benigasló en su faceta de profesor.

La motivación del libro

«Durante todo este tiempo como docente no solo he podido impartir mi asignatura, sino que también he podido estar muy atento al alumnado especialmente vulnerable, ya no solo por la edad, complicada, sino por haber pasado por situaciones y vivencias personales complejas», explica Juan Carlos Castelló sobre la motivación de este su 15º libro, que se aleja en cierto modo de los ensayos de sus inicios literarios, en los que disertaba ya no solo de educación, sino también de sexismo y, desde un punto de vista histórico, sobre los efectos del nazismo.

«La tutoría afectiva' sigue la senda de la vocación del cuidado de las personas a nivel concreto y práctico»

Juan Carlos Castelló - Profesor, filósofo y escritor

La tutoría afectiva «sigue la senda de la vocación del cuidado de las personas a nivel concreto y práctico» y surge de la exigencia de su anterior obra, Sobre la transexualidad. A propósito de Morris (Diálogo) en la que intenta, y consigue, acercarnos y entender al ser humano, más allá de su apariencia externa o condición sexual.

En La tutoría afectiva Castelló también pretende interiorizar en los miedos y necesidades del alumnado más sensible y, desde esa perspectiva, dar a los docentes una herramienta que pueda resultar útil en el día a día, algo así como una especie de guía para aquellos compañeros de profesión que no tienen demasiado claro cómo encarar un problema personal planteado por el alumno adolescente, más allá de las angustias, miedos o inseguridades propias de los estudios.

Un ‘tutorial’ práctico

«¿Qué docente no se ha encontrado en la tesitura de querer ayudar a un estudiante y no poder ofrecerle más que tópicos insuficientes y, a veces, tóxicos y ha acabado frustrado en el intento?», se pregunta el autor. Y a partir de ahí es donde entra en juego la experiencia de Juan Carlos Castelló puesta al servicio de su gremio profesional.

Con su último libro, este catedrático y educador vocacional espera cumplir con el objetivo de dotar a los profesores y profesoras de recursos sencillos de aplicar y, sobre todo, útiles a la hora de poder ayudar al alumnado en un camino hacia la madurez que en ocasiones se puede hacer demasiado cuesta arriba sin la orientación adecuada.