Manel, el cuarteto musical de Barcelona, actúa hoy en el ciclo Vila-real Alive a las 22.00 horas en la explanada del párking de Carmelitas. Sus arriesgadas melodías electrónicas con texturas de sample mantienen la calidad artística de la agrupación que construyen desde el 2008. El cantante, Guillem Gisbert, habla de sus últimos temas, como Per la bona gent (2019) o l’Amant malalta (2021).

¿Cómo os sentís con estos nuevos conciertos en pandemia?

Muy bien, contentos de esta cita en Vila-real. Son nuevas maneras de comunicarnos, y cuando se pueda será bienvenida la otra forma de subirnos al escenario de antes del covid, que tanto nos gusta.

Hay cambios de sonido muy evidentes, ¿estos son positivos?

El cambio no es positivo, simplemente es lógico. Sería aburrido no habernos renovado de los 26 a los 40 años. Ya hace 13 del primer disco, con sonidos de ukelele, con los que la gente nos identifica. Imagínate estar todos esos años utilizando los mismos elementos, sería insoportable y muy monótono. Nosotros, que convivimos con nuestras canciones, hemos buscado la manera de mantenernos intensos en la música, ofreciendo cosas más divertidas.

Estéticamente, ¿también?

Claro, sería más raro no haber originado ningún cambio ni musical ni estético durante 15 años. Está claro que hemos crecido. 

¿Cuál es la disyuntiva de géneros musicales presentes en su música desde el inicio hasta ahora?

Hemos jugado desde con un folk que hacíamos al principio hasta unas melodías más pop. En cuanto al posicionamiento en la industria, pasamos de una discográfica más pequeña y no tan conocida en Cataluña, después con The Warner, y Per la bona gent lo hemos grabado con nuestra discográfica. La palabra indie está muy pasada de moda, hace 20 años sí, pero ahora ya no está presente.

En ‘Per la bona gent’ incluís los samples, con fragmentos de Maria del Mar Bonet, ¿por qué?

Allá por el 2017 irrumpió la música urbana de la cultura hip-hop. Estos samples, recortes de grabación, se incluyen después en otra grabación. Creímos que sería divertido contar con estas técnicas en Manel y debíamos hacerlo con música en catalán, con esta compositora, y con texturas funkys.

¿Sobre qué reflexionáis en ‘Per la bona gent’?

Es una reflexión en torno a la bondad, pensamientos sobre la idea de ser o no buena persona. Son letras que antes no nos surgían, pero ahora que tengo 40, pues me pareció interesante hablar sobre este tema en una canción de manera particular.

«‘Per la bona gent’ es una reflexión en torno a la bondad y a la idea de ser o no buena persona»

¿Os gusta recalcar vuestra marcada personalidad?

Nos gusta contar quiénes somos y las cosas que podemos transmitir, pero teniendo en cuenta nuestras particularidades. Yo sé que no puedo hacer un disco de rap. Dentro de mi background, tengo que saber qué puedo incorporar.

Si el Guillem del pasado observara todo lo que habéis conseguido, ¿estaría satisfecho?

Yo creo que sí, y mucho. Nos hemos dejado llevar, hemos sorprendido al público en todo este tiempo. Han surgido cosas, temas y canciones totalmente inesperadas. Me parece que si nos escuchara ahora disfrutaría como nunca.

¿Con qué repertorio sorprenderéis al público de Vila-real?

Estamos presentado aún Per la bona gent, pero también l’Amant malalta que es el último repertorio de este año. Es una presentación muy diversa de todas nuestras canciones, del inicio hasta ahora. La gente disfrutará, sobre todo con los primeros álbumes.