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Entrevista

Warren Ellis, el guardián del chicle sagrado de Nina Simone

El músico recuperó un chicle de la legendaria cantante en uno de sus últimos conciertos y ahora forma parte de la exposición itinerante de Nick Cave 'Stranger Than Kindness’

El chicle de Nina Simone que sobrevivió 20 años en una toalla

El chicle de Nina Simone que sobrevivió 20 años en una toalla ZML

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El chicle de Nina Simone que sobrevivió 20 años en una toalla Daniel Valdivia

Quien haya visto en directo a Nick Cave and the Bad Seeds habrá quedado prendado en mayor o menor medida del músico que, salido desde las sombras, aporrea su guitarra y su violín. Cuando le cuento a un conocido que vamos a encontrarnos con Warren Ellis una nublada mañana de mayo en la librería Finestres de Barcelona, me pregunta si estoy asustado, ya que sobre el escenario parece ser la reencarnación del mismísimo diablo. Pero nada más allá de la realidad. Resulta que nos encontramos con una persona afable y entusiasta de todo ser vivo y de las historias que los recorren. No ha venido aquí a hablarnos de su próximo concierto en el Primavera Sound este mes de junio ni de la película ‘Nick Cave: This much I know to be true’ (Andrew Dominik, 2022), que se estrena en forma de evento único en todo el mundo este mismo miércoles. Lo que le ha traído aquí es la historia de un objeto banal para algunos, pero cargado de significado para la mirada de muchos otros: el chicle de Nina Simone.

Cuenta el músico australiano que tuvo la fortuna de asistir en 1999 a uno de los últimos conciertos de Nina Simone. Fue en Londres en el festival Meltdown, organizado por su socio creativo Cave. La 'Doctora Simone' (así pidió que se dirigieran a ella minutos antes de subir al escenario) moriría cuatro años más tarde. "Era muy difícil para ella moverse, lentamente se dirigió al frente del escenario y la emoción en la sala era física, podías sentirla, podías sentir esta energía... Escucharla fue como escuchar la voz de Dios". Durante el directo, explica Ellis, Simone "mascaba chicle y fumaba cigarrillos"La fascinación vivida por Ellis durante el show le llevó a subir al escenario y recuperar el chicle envuelto en la toalla de Simone. El objeto le ha acompañado durante 20 años. Hasta que Cave le propuso que formara parte de la exposición 'Stranger Than Kindness’, dedicada a la trayectoria del artífice de temas como ‘Into My Arms’ o ‘Red Right Hand’. "Se transformó en algo místico para mí. Y nunca pensé que fuera mío o que yo lo poseía. Sentí que yo cuidaba este importante objeto. Pero me di cuenta de que en algún momento acabaría en la basura. Y la exposición de Nick era una gran oportunidad para que la gente pudiera verlo".

Amor y ruptura

Esta anécdota con tintes de leyenda en torno al objeto la ha plasmado en el libro ‘El chicle de Nina Simone’, publicado por la editorial Alpha Decay este mismo año. Alguno podría esperar de Ellis una biografía al uso. Sin embargo, lo que encontrará es una historia de fascinación por lo aparentemente insignificante, un documento sobre hallar lo bello donde otros solo encontrarían basura y una historia de amor y ruptura en la que Ellis debe desprenderse del chicle para que este cobre vida propia; para en definitiva, liberarlo al mundo. "Básicamente el chicle se convirtió en un tótem espiritual para mí. Estaba incluso convencido de que mi carrera musical funcionaba gracias a él. Que el espíritu de Nina Simone me protegía", detalla Ellis.

Previamente a dejar el chicle en manos ajenas, encargó 20 copias en plata de las que nos muestra una que lleva colgada al cuello. Durante el proceso de modelaje y organización de la exposición, el chicle fue cambiando de manos y a Ellis siempre le sorprendió la reacción de todas las personas que se encontraban frente al objeto. "La gente se unía junto a este objeto tan banal. Y sus acciones se guiaban por el amor y el cuidado". Christina, la comisaria de la exposición, tuvo pesadillas en las que el chicle había desaparecido y debía ir en mitad de la noche al museo a comprobar que el chicle seguía en su sitio. "Pero en realidad, lo que estás protegiendo no es nada. Es algo que no puedes ver. No puedes ver la fuerza de Nina Simone. Es la historia. Es creer la historia", dice.

Le preguntamos por el futuro del chicle, a lo que responde que cree que estará al menos entre un lustro y una década siendo expuesto por todo el mundo. Niega ser capaz de vender, aunque reciba suculentas ofertas, tanto el chicle original como una de las 20 copias de plata. Pero se muestra abierto a desprenderse de una de ellas en una subasta benéfica que organizará para recaudar fondos para Ellis Parkel santuario para animales con necesidades especiales que gestiona en la isla de Sumatra. Finalizamos la entrevista sin saber de qué sabor era el chicle pero con la certeza de que si de algún lugar ha salido Ellis, no es precisamente el infierno, sino todo lo contrario.

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