Farruquito es uno de los grandes bailaores flamencos de las últimas dos décadas. Con una trayectoria más que contrastada, y a punto de emprender una gira por Japón, el artista sevillano será el encargado de abrir la tercera edición del Peñíscola From Stage este próximo miércoles, 22 de junio.

Este próximo miércoles, 22 de junio, inauguras la tercera edición del Peñíscola From Stage. No sé si opinas que inaugurar un festival conlleva cierto grado de responsabilidad. ¿Cómo afrontas una actuación así?

Con ilusión, ganas y respeto. Se que hay buena afición allí y además es mi primera vez en Peñíscola. Por lo tanto, bailaré ante un público desconocido .

Acudes a Peñíscola antes de viajar a Japón, ¿no es así? ¿Qué te espera en tierras niponas?

Estaremos en tres ciudades diferentes para presentar el mismo espectáculo que llevaré a Peñíscola, Íntimo. La verdad, hacía años que no iba a Japón. Le tengo mucho cariño a su gente porque sé que también me lo tienen a mí desde la primera vez que fui a bailar en el año 1996.

«Creo que el flamenco es un arte cultural muy rico musical, rítmica e históricamente»

Como bien has mencionado, en Peñíscola presentas ese espectáculo titulado ‘Íntimo’. ¿Cómo podrías definir este show? ¿Cuál es su esencia?

Es una reunión familiar o de amigos . Gente que se manifiesta sin pensar casi en el público, con el fin de hacer partícipe a este, de lo que pasa entre músicos que se expresan tal y como sienten en ese instante.

Contarás con una colaboración especial, como es la de Victoria Amador, La Rubia de Antequera, una joven promesa del baile flamenco. ¿Cómo se ha dado esa posibilidad de que pueda actuar junto a ti?

Bueno, la verdad es que no tengo el gusto de conocerla, pero siempre que puedo me gusta ayudar a mostrar el flamenco no solo a través de mí, si no también de las nuevas generaciones.

Además de esa colaboración, ¿quiénes te acompañarán sobre el escenario?

Me acompaña un elenco de flamencos de cuna como Manuel Valencia a la guitarra, Ezequiel Montoya, Ismael el Bola y María Vizarraga, y a la percusión, Paco Vega.

La organización del festival asegura que contar contigo este año era una ocasión que no podían perder. Eres uno de los grandes reclamos de esta edición. ¿Eso te supone mayor presión a la hora de actuar?

Un poco sí, pero trataré de entregar el corazón y que sea lo que dios quiera.

«Mis objetivos no son muy ambiciosos: seguir bailando hasta que el cuerpo aguante»

Desde tu perspectiva, y tus años de experiencia, ¿en qué situación ves actualmente el flamenco? Lo pregunto porque, además de gozar de él en citas dedicadas en exclusiva a este arte, cada vez son más los festivales en general que buscan enriquecer sus programas con actuaciones flamencas.

Creo que el flamenco, por mucho que se programe, nunca será suficiente. De todos modos, puesto que es un arte cultural muy rico musical, rítmica e históricamente, creo que vive un buen momento, si bien nunca hay que dejar de seguir luchando por hacerlo crecer como se merece.

Son ya dos décadas de carrera, pero todavía te queda mucho por explorar. ¿En qué momento se encuentra Farruquito en su trayectoria profesional? ¿Qué objetivos se ha marcado a corto plazo?

Mis objetivos no son muy ambiciosos: seguir bailando hasta que el cuerpo aguante, y hasta que me dure la ilusión de emocionarme y emocionar a los demás.

¿Un deseo todavía por cumplir?

Crear un musical para los más pequeños, y montar un tablao flamenco.