Canciones que marcaron una época, artistas que cambiaron por completo el panorama musical español y que siguen conquistando a nuevos públicos, experiencias gastronómicas diversas y, también, música con marcado acento castellonense. Todo eso, y mucho más, es lo que se vivió ayer en el recinto municipal de ferias y mercados de Castelló gracias a la nueva edición de Míticos Festival, que reunió a más de 11.000 personas durante una jornada de revival total 'ochentero'.

Los Secretos, Loquillo y Fangoria fueron los grandes protagonistas, los artistas estrella de esta cita que contó con la presencia de dos de los grupos más «míticos» de la escena castellonense como son Amordemadre y Kasparov, dos conjuntos veteranos que siempre lo dan todo sobre el escenario, como se pudo comprobar ayer.

Desde el mediodía ya se pudo entrar al recinto para poder disfrutar con la amplia oferta gastronómica prevista para la ocasión, con distintos puestos de comida italiana, foodtrucks –donde elaboraron hamburguesas gurmet de reconocido prestigio–, bocadillos y carne a la parrilla, comida mexicana, y comida vegana.

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Castellón se vuelca con los directos de Míticos Festival

A pesar de contar con la presencia de dj’s, el apartado musical no comenzó hasta las 17.00 horas, momento en el que Amordemadre se subió al escenario para inaugurar la presente edición de un certamen que nació con la intención de traer a algunos de los artistas más emblemáticos del panorama nacional, como el conjunto liderado por Álvaro Urquijo, Los Secretos, que fueron los siguientes en actuar. Con el grupo madrileño, Castelló se sumergió de lleno en la nostalgia, viajando en el tiempo hasta la década de los 80 del pasado siglo y ese ambiente único que propicio la «movida madrileña».

Kasparov demostraron también ser uno de los grupos con más punch de la escena castellonense para dar paso a un Loquillo que presentó los temas de su más reciente trabajo Diario de una tregua y que volvió a conquistar con su lado más canalla. Para terminar, y como colofón, Fangoria logró convertir el recinto de ferias y mercados de Castelló en una auténtica pista de baile con su energía. Una jornada mítica, sin duda.