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Entrevista |

Rosario Pardo: «El cortometraje funciona mejor que el ‘largo’ gracias a los festivales»

La intérprete, uno de los rostros más queridos de la escena teatral, así como de la gran y pequeña pantalla, rodará en Almassora un nuevo cortometraje

Rosario Pardo vuelve a colaborar con el cineasta castellonense Sergi González.

Rosario Pardo vuelve a colaborar con el cineasta castellonense Sergi González. / MEDITERRÁNEO

Eric Gras

Eric Gras

A finales de enero, Almassora se convertirá una vez más en el escenario de un nuevo proyecto del cineasta castellonense Sergi González (alma máter de algunos de los festivales de cortometrajes de referencia en la provincia de Castellón), quien dirigirá, junto al riojano Diego Pérez, el 16º cortometraje de su carrera. Para esta ocasión, González ha reunido un reparto de lujo encabezado por la reconocida actriz Rosario Pardo, quien repite colaboración con el director castellonense tras su exitoso trabajo conjunto en Será nuestro secreto (2018), y con la presencia de Raquel Guerrero y Javier Collado Goyanes. Los tres rodarán varias escenas del 24 al 26, tanto en interiores como en exteriores.

En esta entrevista a Mediterráneo, Rosario Pardo comparte detalles sobre su participación en este prometedor proyecto cinematográfico, reflexiona sobre su vínculo con la provincia de Castellón, y nos habla de su pasión por el cortometraje como formato. La actriz también aborda su evolución profesional y la importancia de la creatividad y la intuición en su oficio, en una conversación que destaca por su cercanía y entusiasmo por este nuevo reto artístico.

Visitas esta semana la localidad de Almassora para iniciar el rodaje de un nuevo cortometraje, y lo haces nuevamente con el cineasta Sergi González. ¿Cómo se dio la oportunidad de formar parte del proyecto, cómo se produjo este reencuentro con él?

Sergi y yo somos amigos. Hemos trabajado juntos varias veces, y me pidió que colaborara en su nuevo cortometraje. Se trataba de una intervención pequeña, y le dije que sí, obviamente.

Sergi González y Rosario Pardo durante el rodaje de 'Será nuestro secreto', en 2018.

Sergi González y Rosario Pardo durante el rodaje de 'Será nuestro secreto', en 2018. / MEDITERRÁNEO

Tu relación con la provincia de Castellón es bastante estrecha y fructífera desde hace ya varios años, gracias a esa amistad con Sergi González, ¿no?

Sí, claro. Además de haber realizado muchas giras teatrales por Castellón, sobre todo en el último año y el anterior, mi relación más directa sigue siendo con Sergi. Como él vive allí, pues allí que vamos.

Aunque no quisiera que adelantaras o desvelaras parte del contenido de ese nuevo proyecto cinematográfico, sí me gustaría que nos dijeras cuál va a ser tu papel en esta producción.

Interpreto a una madre. Es una historia sobre la relación entre dos hijos y su madre. Es muy divertido porque, en esa relación, uno de los hijos piensa que ella no se entera de nada, cuando en realidad se entera de todo y más. Es la madre la que, digamos, «controla el cotarro». Es una historia breve, pero la verdad es que está muy bien; el corto es precioso.

A lo largo de tu extensa trayectoria, has demostrado una gran desenvoltura y una capacidad extraordinaria para dominar tanto el teatro como el cine y la televisión. Aunque se podría entender que todo es una misma cosa, hablamos de lenguajes diferentes, ¿verdad? ¿En cuál de ellos te sientes ahora más cómoda?

Yo empecé en el teatro, pero llevo ya mucho tiempo diciendo que prefiero la imagen. Me resulta más creativa, en el sentido de que puedes oscilar mucho en el tiempo, hacer algún cambio repentino en el guion... Son cosas que en el teatro no se pueden hacer, claro está. En este sentido, me gusta que el trabajo sea mucho más dinámico. Además, me agrada que, una vez terminado el trabajo, ya está, pasas a otra cosa. En el teatro, dependiendo del éxito de una obra, la gira puede durar mucho tiempo. Así pues, aunque, como dices, todo es interpretar, hagas lo que hagas, últimamente prefiero estar más focalizada en la imagen. Yo también realizo mis propios cortos, y es un lenguaje que me resulta mucho más atractivo.

¿Dirías que el cortometraje sigue siendo el gran desconocido en España?

Lleva unos años funcionando muy bien. Te diría incluso que está funcionando mejor que los largometrajes, porque hay muchos festivales. Esto es muy interesante porque, aunque sean citas anuales, son momentos en los que se ve cine, ¿no? Quizás de otro modo, la gente no tendría la oportunidad de hacerlo. Sin embargo, el largometraje es mucho más complicado en cuanto a distribución. Por eso, el corto está funcionando tan bien. Insisto, hay miles de festivales en lugares alucinantes, en pueblos pequeños y grandes. Eso me parece muy interesante: hacer llegar propuestas cinematográficas de calidad a gente que está más apartada de los centros de producción.

¿Localidades como Vilafamés o Almassora, por ejemplo? Lugares que conoces bien.

Claro, y eso es lo que me resulta más atractivo e interesante. Te diré, por ejemplo, que no sabía de la existencia de Vilafamés. Fue gracias a su festival de cortometrajes y a Sergi González que tuve la ocasión de conocerla. Me quedé enamorada. Uno llega a preguntarse cómo es posible que lugares así pasen desapercibidos. Fíjate, un pueblo con una historia de museos, pintores y artistas… Pero, bueno, lo que pasa en España: su historia se diluye.Gracias a un festival de cine, se da a conocer de nuevo, y eso es algo maravilloso a mi entender.

«Sergi [González] y yo somos amigos, me pidió que colaborara en su proyecto y le dije que sí, claro»

En todos estos años de carrera has trabajado con muchos referentes de la pequeña y la gran pantalla, además de la escena teatral. Supongo que estas relaciones te han enriquecido como actriz, ¿no es así?

Así es. Si sigo en este oficio después de más de cuarenta años, es porque siempre sigues aprendiendo. Conoces a gente muy interesante y a otras personas que, de pronto, te sorprenden, como gente joven en la que, tal vez, no apuestas de entrada, y que luego te impresiona con su conocimiento, intuición y creatividad.

¿Valoras más esos aspectos actualmente? Me refiero a la creatividad y la intuición.

Es lo que siempre he valorado en este oficio. Si no eres creativo y si no eres intuitivo… Tienes que tener una visión de muchas cosas y una cultura muy potente, seas o no joven. Quizá una persona joven no tenga el bagaje que dan los años, pero sí mucha creatividad e intuición. Siempre sigues aprendiendo. Insisto, lo fundamental en este oficio es la creatividad; si no la tienes, mejor dedícate a otra cosa.

¿Cómo compaginas las obras teatrales con proyectos como este cortometraje en Almassora y el resto de propuestas que te llegan?

Pues muy estresada, ¡qué quieres que te diga! Todo el día mirando la agenda para que no coincida esto con aquello, pensando que tengo que irme a tal sitio y preguntándome si llegaré a tiempo al tren. Es muy estresante. Este oficio es una carrera de fondo, pero con la edad que tengo, una ya aprende, y selecciono proyectos concretos y de gente muy específica, porque el cuerpo ya no da para tanto. 

Obviamente, si no te gustara, lo habrías dejado hace tiempo.

Si no me gustara, habría montado, qué te digo yo, una almazara de aceite de oliva, que me encanta. Si volviera a nacer, haría algo con olivares y vino, pero ya no me da tiempo –se ríe–. Son los deseos que te dan cuando estás con fiebre, ese «ay, si tuviera un viñedo...».

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