Kmy Ros plasma un recorrido único por Benicàssim en alas de la danza
La figura de una bailarina guía al espectador por los paisajes más emblemáticos del municipio en la muestra fotográfica 'Ecos de Benicàssim'
La exposición puede visitarse en el Teatre Municipal Francesc Tárrega hasta el 26 de octubre, de jueves a domingo de 17.00 a 20.00 horas

Exposición fotográfica 'Ecos de Benicàssim' / Kmy Ros
Incluso aquellos que estén más que acostumbrados a recorrer los lugares más emblemáticos de Benicàssim pueden redescubrirlos desde una nueva óptica con la muestra Ecos de Benicàssim, inaugurada el pasado jueves en la Sala Escena del Teatre Municipal Francesc Tàrrega, donde puede visitarse de manera gratuita hasta el 26 de octubre en horario de jueves a domingo de 17.00 a 20.00 horas.
El baile es la clave para redefinir la ciudad desde una mirada íntima y estética en las imágenes de Kmy Ros, fotógrafa de Mediterráneo y ganadora del concurso de fotografía de Benicàssim Belle Époque 2024. En las 16 obras de la muestra, la figura de una bailarina guía al espectador con su movimiento en un singular recorrido visual.

Kamila Llantá, Kmy Ros y Susana Marqués, durante la inauguración de la muestra fotográfica. / Mediterráneo
La fotógrafa explica que la primera idea para este proyecto llegó en las clases de fotografía que imparte en el Centro de Formación de Personas Adultas de Benicàssim. «Un día llevé a una bailarina profesional, Kamila Llantá, como modelo para los alumnos, y me quedé con el runrun de ampliar aquella experiencia».
Concurso Belle Époque
La ocasión le llegó al ganar el concurso de la Belle Époque, que conlleva organizar una muestra fotográfica. «Yo tenía ya obra anterior, pero para esta ocasión prefería crear algo nuevo que estuviera muy relacionado con Benicàssim», señala Kmy Ros.
Sin embargo, la fotógrafa «no quería la típica muestra de paisajes que pudiera caer en la monotonía, sino darle un sello personal».
Fue así como retomando aquella experiencia anterior con la bailarina, convirtió la danza en narrativa y la ciudad en escenario. En estas fotografías, el mar, las montañas, las calles y la arquitectura local dialogan con la expresión del cuerpo y la luz del Mediterráneo. Cada imagen captura un instante poético, donde el arte del movimiento se funde con el alma del paisaje en un viaje por la luz y la esencia de Benicàssim.
Un viaje por Benicàssim
En alas de la danza, la bailarina se desplaza gracilmente desde el Desert de les Palmes a la playa del Voramar, pasando por el Carmelitano, la calle Santo Tomás, la plaza de las Cortes o el Torreón.
Las fotografías están realizadas en formato digital pero siempre con iluminación natural. Kmy Ros explica sobre ello: «Dado que ya introducía un elemento ajeno al paisaje como era la bailarina, procuré mantener el aspecto natural al máximo», apunta.
Todas las imágenes fueron tomadas en tres sesiones «en épocas diferentes, primero en invierno y luego en junio y julio, y también en distintas horas del día», añade.
Las primeras reacciones, ya en la inauguración, no han podido ser más positivas. «Sacar el ballet a escenarios naturales es una propuesta diferente que llama la atención del público», confiesa Kmy Ros. «Ya nos pasó cuando realizamos las fotografías, la gente se sorprendía al vernos e incluso una sesión se h izo viral a través de un vídeo de TikTok».
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