Nuestro libro de la semana
Héctor Libertella o el arte de escribir desde el fantasma
'La arquitectura del fantasma', que recupera en España el sello Los tres editores, es una puerta de entrada privilegiada a la obra de uno de los escritores más radicales y secretos de la literatura argentina

El joven sello Los tres editores ha publicado la primera obra de Héctor Libertella en España, 'La arquitectura del fantasma'. / MEDITERRÁNEO
La arquitectura del fantasma, de Héctor Libertella, pertenece a esa estirpe de textos que no buscan actualidad sino intensidad. Publicado originalmente en 2006 y recuperado ahora en España por Los tres editores, con prólogo de Ignacio Echevarría, el volumen funciona como una suerte de autobiografía desviada, una caja negra donde vida, lectura y escritura se confunden hasta volverse indistinguibles. No es un libro cómodo ni dócil, pero sí uno de los más reveladores para entrar en el universo de un autor que hizo de la opacidad una ética.
Libertella (Bahía Blanca, 1945 – Buenos Aires, 2006) fue un escritor central desde la periferia. Ajeno a la lógica del mercado y al exhibicionismo literario, construyó una obra inclasificable, a medio camino entre la ficción, el ensayo y la crítica, que dialoga con Borges, con las vanguardias, con el barroco y con una idea radical de la literatura como práctica de lectura. La arquitectura del fantasma condensa esa poética: fragmentos, cartas, recuerdos, escenas mínimas y reflexiones donde el yo aparece siempre entre paréntesis, desplazado, puesto en duda.

Libertella permanece como una figura de referencia obligatoria para cualquier reflexión sobre la literatura argentina contemporánea. / MEDITERRÁNEO
El escritor como espectro
Uno de los hilos que recorre el libro es la figura del escritor como espectro. En una escena memorable, Libertella recuerda las sospechas que despertaba Jack Kerouac entre sus compañeros de bar: no confiaban en él porque «solo quería escribir», porque participaba de la borrachera pero luego corría a su casa a enfriarlo todo frente a la Remington. Ese «fantasma» –el del que vive y al mismo tiempo se ausenta para escribir– conmueve al narrador, que admite identificarse con él, aunque solo de manera provisoria. La literatura, parece decir Libertella, es siempre una forma de desaparición.

'La arquitectura del fantasma'
Autor: Héctor Libertella
Prólogo: Ignacio Echevarria
Editoria: Los tres editores
124 páginas; 17,90 euros
El libro avanza así, por desvíos y capas superpuestas. «Las cosas familiares posiblemente nada tengan que ver con la literatura, aunque sean toda ella», escribe, sintetizando una de sus paradojas centrales. La vida no se cuenta: se filtra, se contamina, se transforma en material lingüístico. De ahí la potente imagen del imaginario literario como una «caja roja del escritor», donde pasado, biología, sexo y familia se agitan como un cangrejo apasionado dentro de la lengua colectiva. No hay confesión, hay trabajo con restos.
La ficción como artificio
También hay humor, ironía y una conciencia aguda de la ficción como artificio. En una carta, Libertella confiesa sentir que no tiene derecho a intervenir en su propia vida, que «otro escribe este libro por mí». Y más adelante anota: «Ahora se hizo toda ficción. Ahora mi personaje puede vender su verdad como si fuera mentira». Esa torsión –convertir la verdad en un efecto narrativo– es una de las claves de su escritura y de su pensamiento crítico.
La recuperación de La arquitectura del fantasma dialoga, además, con el proyecto editorial de Los tres editores, un sello joven y arriesgado que está construyendo un catálogo coherente y exigente, donde conviven voces como Luis Chaves (Salvapantallas) o las obras de culto de Cookie Mueller. Publicar a Libertella no es un gesto nostálgico, sino una declaración de principios: apostar por libros que tensan el lenguaje, que incomodan y que piden lectores activos.
Leído hoy, La arquitectura del fantasma no solo ilumina la figura de Libertella, sino que interroga nuestra relación con la escritura, la autoría y la legibilidad. Es un libro que no se deja poseer del todo, que se mueve como un espectro entre géneros y certezas. Y quizá ahí resida su fuerza: en recordarnos que la literatura, cuando importa, siempre escribe desde algún lugar ausente.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los conciertos de la Magdalena 2026: artistas, fechas y horarios
- El centro comercial Salera de Castellón confirma el regreso de una gran marca de moda
- Rosa Vicente, 57 años: 'Me duele en el alma cerrar la tienda. Echaré de menos a mi clientela
- Inditex cierra una de sus tiendas del centro comercial Salera de Castellón
- Terremoto de magnitud 2.9 en el interior Castellón: los bomberos activan un seguimiento ante posible daños
- Tiempo en Castellón: En alerta en una semana marcada por la inestabilidad
- Aemet anuncia un cambio radical en el tiempo de Castellón
- Una nueva franquicia que llega a Almassora busca trabajadores: ya hay más de 1.700 inscritos para ocho vacantes
