Entrevista | Pedro Paradís Escritor
Pedro Paradís, autor de la novela 'Olvido': «Los recuerdos nos dan identidad, nos dicen quiénes somos»
El escritor castellonense, de Moncofa, regresa a las librerías con su segunda novela, que publica La Pajarita Roja

Pedro Paradís ha regresado a las librerías con su nueva novela 'Olvido', que publica La Pajarita Rota. / MEDITERRÁNEO
Diez años después de Zacarías, la novela del parque Ribalta, Pedro Paradís regresa a la ficción con Olvido (La Pajarita Roja), una historia de misterio psicológico ambientada en un pueblo casi abandonado del interior de Castellón. La novela se adentra en la fragilidad de la memoria —personal y colectiva— a través de una anciana que vive aislada en Rescoldos, un lugar donde las ruinas, los silencios y los recuerdos erosionados conviven con presencias inquietantes. Paradís construye un relato donde el pasado no desaparece, sino que insiste, reclama y condiciona la identidad de quienes lo habitan.
En esta entrevista, el autor reflexiona sobre los pueblos vacíos como «cementerios de recuerdos», la identidad construida a partir de la memoria, el papel de los sentidos y su interés persistente por los personajes que viven al margen de lo normativo.
—Olvido se sitúa en Rescoldos, un pueblo casi abandonado del interior de Castellón. ¿Qué te interesaba explorar literariamente de estos espacios rurales que parecen quedar fuera del tiempo y del relato oficial?
La novela habla de la memoria y estos pueblos son un cementerio de recuerdos. De hecho, casi todo Rescoldos está en ruinas. La lluvia que ha hundido los tejados ha arrastrado buena parte de la memoria del lugar, que se perderá para siempre.
En la novela van de la mano la memoria de la protagonista, que no recuerda nada de su infancia, y la memoria colectiva que se pierde en estos lugares.

Pedro Paradís presentó su novela 'Olvido' en el Menador acompañado por Vicent Gascó y Carlos Tosca. / Pilar Olucha
—La novela arranca con un aislamiento físico –el puente derrumbado tras la tormenta– que pronto se convierte también en un aislamiento emocional y mental. ¿Hasta qué punto ese encierro funciona como detonante de la memoria?
El aislamiento del pueblo es el desencadenante de la historia. Por un lado, provoca la vuelta de los fantasmas del pasado. Por otro lado, imposibilita la llegada de ayuda externa. Las protagonistas están solas ante una amenaza que tan solo intuyen.
Bajo esas circunstancias, para ellas recordar es la única forma de sobrevivir y Olvido debe exprimir sus recuerdos. Uno de los personajes, un médico retirado, le dará una clave: la memoria va asociada a los sentidos. Un olor, un sabor, una canción… pueden despertar recuerdos que creíamos perdidos.
«La memoria va asociada a los sentidos. Un olor, un sabor, una canción… pueden despertar recuerdos que creíamos perdidos»
—Olvido es una anciana que vive sola, rodeada de silencios, recuerdos fragmentados y presencias inquietantes. ¿Cómo construiste este personaje y qué te permitía contar que quizá no podrías haber contado desde otra edad o mirada?
El personaje de Olvido me sirve para explorar cómo construimos nuestra identidad. Los recuerdos nos dan identidad, nos dicen quiénes somos. Olvido no tiene recuerdos de su infancia, de alguna manera, no sabe quién es. Es una persona que siempre se ha sentido diferente de los demás sin saber muy bien por qué.
—En la novela, la memoria personal se entrelaza con la memoria colectiva del pueblo. ¿Crees que los lugares también recuerdan? ¿Que guardan aquello que sus habitantes prefirieron olvidar?
Los lugares no solo recuerdan, sino que son el recordatorio de lo que hemos olvidado. Si los miramos con cuidado nos obligan a recordar. Como una fotografía colgada de la pared nos lleva a la infancia o el olor a hierba mojada que entra por la ventana dispara despierta nuestra memoria. Los olores son el mejor mecanismo para recordar.
A veces los recuerdos son dolorosos. En ocasiones nuestro cerebro los esconde, pero no es capaz de borrarlos completamente.

'Olvido'
Autor: Pedro Paradís Huesa
Editorial: La Pajarita Roja
197 páginas; 20 euros
—Los fenómenos extraños –golpes, presencias apenas intuidas– conviven con un misterio profundamente psicológico. ¿Te interesaba más sugerir que mostrar, dejar al lector en un territorio de duda?
La protagonista avanza buena parte de la historia sin saber lo que ocurre realmente en esa casa. Incluso cree, en algún momento, que ha perdido la cabeza. La persona que lee la historia, como ella, va a ciegas, de la mano de Olvido y tropezando en la oscuridad.
Es importante para la historia que esto sea así, que la duda sea compartida y que el lector encuentre las primeras certezas de la mano de Olvido.
Alba, la joven recién llegada, actúa como contrapunto generacional y narrativo. ¿Qué papel juega lo nuevo frente a lo viejo, lo que llega frente a lo que permanece, en la reconstrucción del pasado?
Alba es un terremoto que no deja que Olvido abandone ni se resigne. Aunque es nueva en el pueblo, es quien empuja a Olvido a seguir adelante con las preguntas oportunas. Es la mujer sin miedo.
—Te refieres también a la identidad como algo que puede deformarse si faltan recuerdos o si estos están alterados. ¿Hasta qué punto Olvido plantea que somos, en gran medida, lo que recordamos… y también lo que decidimos callar?
Una de mis referencias fue la vieja historia de una niñera que paseaba a un niño en un carrito. Alguien intentó secuestrar al niño y la mujer lo impidió heroicamente, de manera que aquel intento de secuestro sería el primer recuerdo del niño, ya adulto. Muchos años después, la niñera envío una carta a la familia en la que confesaba haberse inventado la agresión y devolvía el reloj con el que la habían recompensado. Lo interesante de esta historia es que el niño recordaba perfectamente aquel intento de secuestro. De tanto escuchar la historia, la había convertido en recuerdo.
Antes me preguntabas por lo que pasa cuando nos faltan recuerdos, pero esta pregunta es mejor: ¿qué pasa cuando algún recuerdo no es real? ¿Y si se trata de un recuerdo que nos define?
Otro tema es lo que no queremos contar. Me temo que ocurre algo parecido y acabamos por pensar que esas cosas no sucedieron.
«Si los miramos con cuidado, los lugares nos obligan a recordar»
—Diez años después de Zacarías, la novela del parque Ribalta, regresas con una historia muy vinculada al territorio y a la memoria. ¿Sientes que esta novela dialoga de algún modo con aquella, o con tu propio recorrido como escritor?
Los personajes de Zacarías y Olvido tienen en común mucho más de lo que parece. Ambos son marginales, esto es, se sitúan más allá de las normas sociales y lo normativo. Fuera del mundo.
Zacarías es una persona sin hogar que duerme en el Paseo Ribalta y Olvido es una anciana que no recuerda su infancia y siempre se ha sentido diferente sin saber por qué.
Estos son los personajes que me interesan, creo que porque yo también me siento así.
Suscríbete para seguir leyendo
- Directo | Emergencias emite aviso especial por el temporal de viento en Castellón: ¿peligran los Carnavales?
- Guía de la nueva ayuda de 200 euros al mes para los padres de los 105.000 menores de edad de Castellón
- ¿A qué hora y dónde soplará más viento el viernes en Castellón?
- Cierres en Castellón por el viento: Consum anuncia que no abrirá sus 35 tiendas en la provincia
- Las rachas de viento en Castellón superan los 170 kilómetros por hora en el interior
- César Ruiz, pescatero de Castelló: 'Para un año es estupendo y estamos satisfechos
- Emergencias envía a Castellón a las 18.10 el Es-Alert por el aviso rojo por viento
- Los expertos anuncian un cambio brusco del tiempo para Castellón
