Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | Raquel Tirado Escritora

Raquel Tirado, autora de 'FAR. Gol en las estrellas': «Intento recordar que escribo primero para mí misma»

La escritora castellonense publica este mes de febrero en el sello Fandom Books su nueva novela ambientada en un internado deportivo

Entrevista a la autora castellonense Raquel Tirado

Manolo Nebot

Eric Gras

Eric Gras

La literatura juvenil española vive desde hace años una renovación silenciosa que tiene mucho que ver con la irrupción de autoras formadas fuera de los circuitos tradicionales. La castellonense Raquel Tirado es una de las voces que mejor encarnan ese cambio. Graduada en Sociología y Ciencias Políticas, la escritora ha construido una trayectoria singular que transita con naturalidad entre Wattpad, la autopublicación, las redes sociales y los grandes sellos editoriales.

Para Tirado, la ficción no es un simple refugio, sino una herramienta poderosa para reflexionar sobre el mundo que rodea a los jóvenes. Sus novelas parten siempre de una premisa clara: escribir historias honestas, capaces de hablarle directamente al lector adolescente sin condescendencia. El humor, los personajes aparentemente opuestos y los códigos del romance juvenil funcionan como puertas de entrada a cuestiones más profundas. Sin voluntad pedagógica explícita, Tirado reivindica el entretenimiento y la emoción como motores principales de la lectura.

Este mes de febrero (el día 19) publica nueva novela, FAR. Gol en las estrellas (Fandom Books), su primer proyecto en formato bilogía, ambientado en un internado deportivo. Un nuevo escenario para seguir explorando, desde la cercanía y la empatía, el crecimiento personal y los vínculos.

Pese a su juventud, Raquel Tirado ya cuenta con una amplia producción en el terreno de la literatura juvenil.

Pese a su juventud, Raquel Tirado ya cuenta con una amplia producción en el terreno de la literatura juvenil. / Manolo Nebot

—Te formaste en Sociología y Ciencias Políticas antes de consolidarte como novelista. ¿En qué momento sentiste que la ficción podía ser una herramienta tan válida —o incluso más eficaz— que el análisis académico para pensar la realidad social juvenil?

Escribir siempre ha sido mi sueño, y creo que la ficción es una herramienta muy poderosa para reflexionar sobre el mundo que nos rodea. Para mí es muy importante crear narrativas positivas a través de los libros.

—En varias ocasiones has dicho que escribes las historias que a ti te hubiera gustado leer de adolescente. ¿Qué vacíos concretos detectaste como lectora joven y hasta qué punto siguen marcando hoy tu manera de construir personajes y tramas?

Sí, he comentado esto más de una vez. Lo que quiero decir es que cuando escribo un libro tengo muy presente qué es lo que me habría gustado leer a mí de adolescente.

En esos momentos, leer un libro que parece que te habla a ti es impagable. Y, claro, para eso no hay que escribir buscando representar a todo el mundo, sino contar una historia honesta. Además, es normal que el retrato de la adolescencia se vaya actualizando. Por ejemplo, a mí me encanta ambientar mis obras en España y que las redes sociales estén muy presentes.

—Tu trayectoria es paradigmática de lo que se llama autoría híbrida: autopublicación, Wattpad, grandes editoriales, redes sociales. ¿Qué has ganado y qué has perdido en cada uno de esos ecosistemas de escritura y lectura?

Creo que las redes sociales y plataformas como Wattpad son muy buenas para crear una comunidad de lectores. En Wattpad los lectores leen tu libro en línea e incluso pueden comentar párrafo a párrafo qué les parece la historia. Eso te da mucha información.

Algo que me gusta de autopublicar es la libertad y la sensación de que casi todo (la portada, la corrección, la fecha de publicación) depende de ti. Eso sí, ahora me siento muy, muy cómoda publicando con editoriales. ¡He tenido mucha suerte!

Creo que las obras se enriquecen cuando hay otros profesionales que trabajan en ellas y que además las conocen tan bien. No cambiaría para nada mi trayectoria.

'Far. Gol en las estrellas'

Autora: Raquel Tirado

Editorial: Fandom Books

520 páginas; 16,10 euros

Mío fue finalista del Premio Jordi Sierra i Fabra cuando aún eras muy joven. Mirando con perspectiva, ¿qué intuiciones de la autora que eres hoy ya estaban presentes en ese primer libro y cuáles sientes que has tenido que desaprender por el camino?

A veces, cuando escribimos un libro por primera vez deseamos ser lo más originales posible y nos obsesionamos con que no se parezcan a nada más. Desde mi primera publicación me he dado cuenta de que lo más importante no es la originalidad sino la honestidad. Lo que hace que cada historia sea única es nuestra voz.

Y ahora, ¿qué he dejado atrás? Pues, por ejemplo, que Mío era un libro de relatos y en la actualidad escribo libros cada vez más largos. Y sobre cosas que mantengo: temas que me encanta tratar como las dinámicas familiares y los grupos de amigos.

—En novelas como Perdona si te llamo Cayetano o Las chicas de Olimpia el conflicto de clase y el privilegio atraviesan la historia romántica. ¿Te interesa más que el lector se identifique emocionalmente con los personajes o que tome conciencia de esas estructuras sociales que los condicionan?

Mis libros siempre están cargados de humor y un buen recurso para ello es crear a personajes que parecen opuestos. De todas formas, cuando escribo trato de no obsesionarme con lo que quiero transmitir. Busco contar historias que me encantaría leer a mí misma. Quiero lograr que el lector se entretenga, se divierta o se emocione. A partir de ahí, si se sienten identificados o logro que reflexionen, ¡aún mejor!

Las chicas de Olimpia propone una estructura inspirada en los realities y en la lógica de las redes sociales. ¿Crees que hoy la intimidad adolescente es ya inseparable de la mirada pública y del juicio constante del entorno digital?

Yo nací en 1999 y las redes sociales ya han condicionado mi juventud, así que no imagino cómo debe ser para los jóvenes… Las redes sociales tienen su lado positivo y también su lado negativo, como es lógico, pero lo que está claro es que han cambiado la adolescencia.

«Quiero lograr que el lector se entretenga, se divierta o se emocione»

—Uno de los rasgos más valorados de tu obra es la representación LGBTQ+ desde la normalización y no desde el trauma. ¿Ha sido una decisión ética, literaria o ambas cosas a la vez? ¿Dónde colocas tú el límite entre visibilizar y pedagogizar?

Está claro que intentamos dejar atrás la representación LGTBQ+ en la que la trama de los personajes gire en torno a su identidad.

Por eso mismo, no es algo a lo que le dé muchas vueltas. Dicho esto, para mí ha sido algo completamente normal: simplemente escribo historias que reflejan la diversidad que caracteriza a la sociedad y por supuesto eso no tienen nada que ver con pedagogizar.

—En Amor a contrarreloj miras al año 1999 y al miedo generacional ante el cambio de milenio. ¿Qué te interesaba explorar de esa ansiedad previa al 2000 y qué paralelismos ves con las incertidumbres de los adolescentes actuales?

Amor a contrarreloj es una historia coming of age y busca reflejar ese momento de entrada en la vida adulta en el que, por supuesto, sientes que cada decisión cuenta y temes que el mundo se vaya a acabar. Por eso me pareció ideal ambientarlo en un momento en el que realmente se temía el fin del mundo.

Creo que a pesar de todas las diferencias que separan 1999 y 2026, la adolescencia tiene experiencias universales: el deseo de encajar, la incertidumbre sobre el futuro, la cabezonería y la estupidez, el valor de la amistad… Y todas ellas están especialmente presentes en la actualidad. Sobre todo la incertidumbre sobre el futuro.

La autora castellonense visitó la redacción de 'Mediterráneo' para hablar de su trayectoria y de su último libro.

La autora castellonense visitó la redacción de 'Mediterráneo' para hablar de su trayectoria y de su último libro. / Manolo Nebot

—Manejas con soltura los clichés del Young Adultfake dating, enemies to loversslow burn—, pero siempre con voluntad de subversión. ¿Crees que el cliché sigue siendo un problema o puede convertirse en una herramienta crítica si se usa con conciencia?

Sinceramente, ¡no diría que los clichés sean un problema!

Señalarlos es solo una herramienta de marketing más para que el lector sepa si la historia es para él. Además, puedes tener una idea predeterminada de cómo va a funcionar un rivals to lovers (son rivales que pelean por el mismo objetivo y que terminan enamorados) o un fake dating (fingir una relación), pero no sabes cómo se va a desarrollar la historia. ¡Y ahí está lo interesante!

«Lo más importante no es la originalidad sino la honestidad. Lo que hace que cada historia sea única es nuestra voz»

—Tu relación con los lectores es muy directa, especialmente a través de Wattpad y YouTube. ¿Hasta qué punto ese feedback constante condiciona tus decisiones narrativas y cómo proteges el espacio de riesgo y duda que necesita la escritura?

He sido usuaria de Wattpad y YouTube, pero en los últimos años me muevo mucho en Instagram y TikTok. En mis redes sociales me gusta compartir mis procesos de escritura y hablar de mis novelas de una manera más personal.

A veces resulta complicado sobrellevar el feedback y los estímulos constantes, pero intento recordar que escribo primero para mí misma. Además, me siento muy protegida dentro de mi pequeña comunidad de lectores, que me permiten explorar y salirme de mis propios moldes.

—Desde una lectura sociológica, muchos de tus personajes parecen atrapados entre su origen social y sus aspiraciones personales. ¿Dirías que tus novelas funcionan también como una forma de alfabetización política para lectores jóvenes, aunque no sea explícita?

Para mí los personajes son lo más importante de la historia y quiero que sean lo más reales posible. Por eso, aspectos como su origen social o su vida familiar también son importantes.

De todas formas, tampoco le doy muchas vueltas. Ante todo, busco que mis historias entretengan, diviertan y lleguen al corazón. Eso sí, ¡aprender cosas nuevas siempre es positivo!

«Simplemente escribo historias que reflejan la diversidad que caracteriza a la sociedad y por supuesto eso no tienen nada que ver con pedagogizar»

—Este febrero publicas nueva novela, FAR. Gol en las estrellas, ambientada en un internado deportivo. ¿Hacia dónde sientes que está evolucionando tu escritura: hacia escenarios más complejos o hacia una radicalización de tus temas de siempre?

Creo que FAR va a sorprender a mis lectores. ¡Quién me iba a decir que acabaría escribiendo sobre fútbol!

Escogí ambientarla en un internado deportivo porque mi hermano estudió en uno durante cuatro años. A partir de ahí, me pareció muy buena idea que estuviera especializado en fútbol masculino y femenino. ¡Ah, y es mi primera bilogía! ¡Nunca había contado una historia tan larga!

Pero al mismo tiempo, tiene cosas de mis otras historias: un grupo de amigos caótico, sentido del humor, personajes que van descubriéndose a sí mismos, relaciones entre hermanos… El entorno me sirve para desarrollar en profundidad a mis personajes. ¡No lo consideraría una radicalización!

Estoy deseando que llegue a los lectores y ver qué opinan.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents