Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las artistas están, pero cobran menos: el informe de la MAV radiografía la desigualdad en los centros de arte de Castellón

El estudio estatal de Mujeres en las Artes Visuales presentado en ECO Les Aules este 19 de febrero sitúa a la Comunitat Valenciana por encima de la media en presencia femenina, pero destapa una profunda brecha económica y una precariedad estructural en museos y salas expositivas

La radiografía que ofrece el Informe MAV en Castellón es clara: se ha avanzado en presencia, pero no en profundidad.

La radiografía que ofrece el Informe MAV en Castellón es clara: se ha avanzado en presencia, pero no en profundidad. / MEDITERRÁNEO

Eric Gras

Eric Gras

Castellón ha sido escenario este 19 de febrero de una fotografía incómoda. El Informe MAV 2025, que se ha presentado en ECO Les Aules (con la presencia de Rosalía Torrent, Toni Picazo y Juanjo Clausell), pone cifras —y contexto— a una sensación compartida desde hace años en el sector artístico: las mujeres han ganado visibilidad en la programación expositiva, pero no han conquistado aún la igualdad real en condiciones económicas, reconocimiento institucional ni continuidad profesional.

El estudio, elaborado por la Asociación Mujeres en las Artes Visuales (MAV) con el apoyo del Instituto de las Mujeres, analiza 8.866 exposiciones organizadas por 315 museos y centros de arte de todo el Estado entre 2020 y 2024. En el caso de la Comunitat Valenciana, el foco se ha puesto sobre 32 espacios expositivos, con un total de 1.164 exposiciones, de las cuales 239 individuales estuvieron protagonizadas por mujeres artistas.

Más presencia que la media, pero lejos de la paridad

Las artistas representan el 38% de las exposiciones individuales en la Comunitat Valenciana, un dato que mejora la media estatal (34%) pero que no alcanza aún la paridad. La situación, además, es profundamente desigual según la institución.

Este informe ha sido posible gracias a la subvención del Instituto de las Mujeres – Ministerio de Igualdad – Gobierno de España.

Este informe ha sido posible gracias a la subvención del Instituto de las Mujeres – Ministerio de Igualdad – Gobierno de España. / MEDITERRÁNEO

Algunos centros rompen la tendencia. El MACVAC (57%) y el propio ECO Les Aules (54,5%) superan el umbral de la paridad en exposiciones individuales. En el extremo opuesto, los grandes museos institucionales muestran cifras mucho más resistentes al cambio: el Museu de Belles Arts de Castelló apenas alcanza un 18,5%, seguido del Mucbe de Benicarló (32%) y el Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC) (33,3%).

El informe también recoge, de forma todavía minoritaria pero significativa, la presencia de artistas no binarias en espacios como ECO Les Aules o la Sala San Miquel, una apertura que apunta a una ampliación del marco de diversidad de género más allá del binomio tradicional.

La edad también penaliza

Uno de los datos más persistentes del estudio tiene que ver con la edad. Las artistas mayores de 60 años ven reducirse drásticamente sus oportunidades de exponer, incluso cuando mantienen una práctica artística activa. La desigualdad, por tanto, no solo es de género, sino también generacional, y evidencia una falta de políticas de continuidad y reconocimiento a trayectorias consolidadas.

La brecha económica: mismas compras, menos dinero

Si los datos de programación ya dibujan un mapa desigual, el apartado de adquisiciones públicas resulta todavía más elocuente. El informe detecta una brecha clara entre el número de obras adquiridas a mujeres y el dinero que se invierte en ellas.

En el Ayuntamiento de Castelló, por ejemplo, las artistas representan el 55% de las creadoras cuyas obras se compran, pero solo concentran el 33,5% del presupuesto. Es decir, se adquiere obra de mujeres, pero a un precio sistemáticamente inferior al de sus homólogos masculinos. La Diputación reproduce esta dinámica, aunque con cifras más moderadas.

Evolución del porcentaje de exposiciones de autoría femenina en la Comunitat Valenciana.

Evolución del porcentaje de exposiciones de autoría femenina en la Comunitat Valenciana. / MEDITERRÁNEO

La excepción la marca la Universitat Jaume I, que invierte proporcionalmente más presupuesto en obras de mujeres que de hombres, rompiendo una tendencia estructural que el informe califica de preocupante.

Especialmente alarmante es la evolución temporal: el peso económico de las obras de mujeres ha caído del 41,8% en 2020 al 10,5% en 2024, un desplome que cuestiona el impacto real de las políticas de igualdad implementadas en los últimos años.

Precariedad normalizada y honorarios inexistentes

El informe también pone el foco en las condiciones materiales que rodean la producción artística. Aunque algunos centros como el EACC, ECO Les Aules o la Sala San Miquel incluyen honorarios artísticos en sus presupuestos, otros espacios relevantes —como El Convent de Vila-real, la Galería Octubre de la UJI o el Mucbe— reconocen que no retribuyen el trabajo artístico.

El resultado es una precariedad estructural que afecta de forma especialmente intensa a un colectivo mayoritariamente feminizado, donde la visibilidad no siempre se traduce en sostenibilidad profesional.

Mediación cultural: una asignatura pendiente

Más allá de la exposición, el informe detecta carencias en los dispositivos que acompañan y contextualizan las obras. El 47% de los centros no ofrece servicios de mediación de manera regular, y solo una minoría —como el EACC o el MACVAC— mantiene programas estables de visitas comentadas. Una ausencia que limita el alcance social del trabajo artístico y debilita su conexión con el público.

Una paridad que no llega al fondo

La radiografía que ofrece el Informe MAV en Castellón es clara: se ha avanzado en presencia, pero no en profundidad. Existe una paridad de escaparate en algunos centros jóvenes o universitarios, mientras las grandes estructuras museísticas siguen mostrando una resistencia persistente al cambio. La desigualdad ya no se esconde en la ausencia, sino en el valor asignado, en los presupuestos, en los honorarios y en la continuidad de las carreras.

La presentación del informe este 19 de febrero en Castelló no ha sido solo un acto académico. Ha sido, sobre todo, una invitación —incómoda pero necesaria— a revisar cómo se mide, se paga y se sostiene el trabajo artístico de las mujeres en las instituciones públicas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents