El 25 de marzo
El concierto que quiere cambiar cómo escuchamos la viola llega a Castelló: Isabel Villanueva y su 'Viola power'
La violista navarra actúa en el Auditori i Palau de Congressos junto al pianista François Dumont en un recital que recorre Falla, Rebecca Clarke y Shostakóvich

La violista Isabel Villanueva y su espíritu reivindicativo llegan a Castelló para situar a la viola en el lugar que le corresponde. / Gaby Merz
La historia de la música clásica está llena de instrumentos destinados al brillo y otros condenados durante siglos a la penumbra. La viola pertenece, casi por tradición, al segundo grupo. El concierto que ofrecerá Isabel Villanueva este 25 de marzo en la sala sinfónica del Auditori i Palau de Congressos de Castelló propone precisamente lo contrario: situar ese timbre oscuro y profundamente humano en el centro absoluto de la escucha.
La cita comenzará a las 19.30 horas y contará con el pianista François Dumont como compañero de escenario. Durante unos 70 minutos sin pausa, el programa traza un recorrido que funciona casi como una declaración estética: la Suite popular española de Manuel de Falla —en versión para viola y piano—, la sonata de Rebecca Clarke y la última sonata de Dmitri Shostakóvich.

Isabel Villanueva, una de las violistas más singulares de la escena actual, visita Castelló. / Alberto Gamazo
Una intérprete que ha cambiado el relato de la viola
Durante décadas, la viola ha vivido bajo la sombra del violín, asociada más al equilibrio orquestal que al protagonismo solista. La trayectoria de Isabel Villanueva puede leerse como una respuesta directa a esa invisibilidad histórica. Premiada en 2015 con el Ojo Crítico de RNE, la intérprete ha defendido reiteradamente que el instrumento fue durante mucho tiempo “la cenicienta” del repertorio clásico, una imagen que resume bien el lugar que ocupaba dentro del imaginario musical.
Nacida en Pamplona en 1988, comenzó su formación musical con la guitarra antes de descubrir la viola a los nueve años. Su desarrollo artístico la llevó a centros europeos de referencia en Londres, Siena y Ginebra, y con solo 18 años debutó interpretando el Concierto para viola de Bartók junto a la Orquesta Sinfónica de RTVE. Desde entonces ha construido una carrera internacional sostenida en más de veinticinco países y en escenarios emblemáticos como el Wigmore Hall londinense o el Konzerthaus berlinés.
Ese recorrido no solo responde a una vocación interpretativa, sino también a una voluntad de redefinir el lugar del instrumento. La revista especializada The Strad la describió como «una artista que arriesga», una definición que encaja con una carrera marcada por estrenos contemporáneos, colaboraciones con compositores actuales y proyectos concebidos para ampliar el repertorio violístico.
Un programa que explica un instrumento
El recital de Castelló no busca el virtuosismo como espectáculo, sino la construcción de un discurso. La apertura con Falla —en adaptación Kochanski/Villanueva— revela ya una intención clara: trasladar repertorios asociados al violín hacia la sonoridad más cálida y reflexiva de la viola.
Después llegará la sonata de Rebecca Clarke, una de las obras fundamentales del siglo XX para el instrumento, pieza que combina lirismo, tensión armónica y una escritura profundamente moderna. El cierre con la última sonata de Shostakóvich, escrita poco antes de la muerte del compositor ruso, introduce un tono crepuscular y casi confesional, donde la viola adquiere una dimensión íntima y existencial.
El programa, sin concesiones ni piezas de tránsito, funciona así como una pedagogía sonora: escuchar cómo la viola puede sostener por sí sola un universo expresivo completo.
François Dumont, algo más que un acompañante
La presencia del pianista francés François Dumont refuerza esa lectura artística. Profesor en la Haute école de musique de Genève y con una sólida trayectoria internacional, Dumont mantiene con Villanueva una colaboración prolongada que trasciende el formato ocasional del recital.

El pianista francés François Dumont acompañará a Isabel Villanueva en su concierto en Castelló. / MEDITERRÁNEO
Ambos grabaron el álbum Bohèmes, distinguido con el Premio MIN al mejor álbum clásico de 2018, consolidando un diálogo musical basado en la complicidad interpretativa más que en la jerarquía entre solista y acompañante. Su actuación conjunta en Castelló recupera ese formato de dúo estable que permite profundizar en los matices camerísticos.
Más que un concierto: una reivindicación
Además de su actividad concertística, Villanueva impulsa desde 2018 el proyecto Viola Power, una plataforma dedicada a la difusión internacional del instrumento y a la creación de nuevos públicos. Su labor combina interpretación, pedagogía y divulgación, tres ámbitos que explican por qué hoy es considerada una de las grandes embajadoras contemporáneas de la viola.
Su vínculo con Castelló, además, no es nuevo: en 2025 participó en el Congreso Internacional de Cuerdas del Conservatorio Superior de Música de Castellón impartiendo clases magistrales. El concierto del Auditori prolonga esa relación desde el escenario, cerrando el círculo entre formación y experiencia artística.
En ese contexto, la actuación del 25 de marzo trasciende la lógica habitual de la gira. Más que una parada en el calendario, se presenta como la confirmación de un cambio de mirada: la viola ya no como instrumento secundario, sino como una voz capaz de sostener por sí misma toda la intensidad emocional de la música de cámara contemporánea.
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