Bleda y Rosa conectan Castellón con la memoria visual de l’Albufera
El IVAM revisa más de siglo y medio de imágenes del parque natural con obras de Sorolla, Gustave Doré y seis proyectos contemporáneos, entre ellos el del dúo artístico con raíz castellonense

Miguel Lorenzo
El IVAM convierte l’Albufera en un archivo vivo gracias a la exposición La Albufera, presentada este 7 de julio en el Centre Julio González de València. La muestra propone un recorrido visual por uno de los paisajes más simbólicos de la Comunitat Valenciana desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad.
Del 8 de julio al 18 de octubre podrá visitarse esta exhibición que coincide además con el 40º aniversario de la declaración del humedal como Parque Natural y ofrece, además, una lectura con acento castellonense: entre los artistas invitados figura Bleda y Rosa, el dúo formado por María Bleda, nacida en Castellón, y José María Rosa.
Ese vínculo permite mirar la exposición desde Castellón sin forzar el mapa. Porque la obra de Bleda y Rosa lleva décadas interrogando la relación entre territorio, memoria e imagen, tres conceptos que atraviesan también la historia reciente de l’Albufera. Su participación en el proyecto del IVAM no es un simple añadido contemporáneo, sino una pieza clave para entender cómo el arte puede registrar las huellas físicas, históricas y simbólicas de un paisaje sometido a sucesivas transformaciones.
Una exposición sobre l’Albufera, pero también sobre cómo miramos el paisaje
Comisariada por Sandra Moros, la exposición reúne obras históricas, documentos, fotografías, videoinstalaciones, esculturas e instalaciones que exploran las formas de habitar, explotar, imaginar, defender y proteger l’Albufera. En el recorrido aparecen nombres como Joaquín Sorolla, Gustave Doré, M.ª Dolores Casanova o Antoni Esplugas, junto a seis proyectos creados específicamente para la muestra por los ya mencionados Bleda y Rosa, Paula García-Masedo, Lucía Loren, Teresa Marín, Jorge Ribalta y Jorge Yeregui.

Los artistas Bleda y Rosa, Paula García-Masedo, Lucía Loren, Teresa Marín, Jorge Ribalta y Jorge Yeregui durante la presentación de la exposición. / Miguel Lorenzo
La propuesta parte de una pregunta que sigue abierta: ¿qué queda de un paisaje cuando se acumulan sobre él capas de romanticismo, agricultura, pesca, turismo, urbanismo, industria, reivindicación ecologista y crisis climática? El IVAM responde con una exposición que no entiende l’Albufera solo como postal o escenario, sino como un territorio atravesado por conflictos, relatos y memorias compartidas.
La muestra dialoga, además, con un proyecto histórico del propio museo: ‘L’Albufera. Visió tangencial’, impulsado en 1985 y conservado después en la colección del IVAM. Aquel encargo reunió a doce fotógrafos nacionales e internacionales para retratar el paraje justo antes de su declaración como parque natural. Cuarenta años después, el museo vuelve al mismo territorio para observar qué ha cambiado en el paisaje y también qué ha cambiado en la manera de representarlo.
Bleda y Rosa: memoria, frontera y territorio desde una raíz castellonense
La presencia de María Bleda, nacida en Castellón, introduce una conexión directa con la provincia en una exposición de alcance autonómico. Junto a José María Rosa, la artista ha construido una de las trayectorias más reconocidas de la fotografía española contemporánea. Su trabajo conjunto, distinguido con el Premio Nacional de Fotografía en 2008, se ha centrado en espacios donde el pasado no aparece de forma evidente, pero sigue actuando como una presencia latente.
En ‘La Albufera’, Bleda y Rosa trabajan sobre las fronteras físicas, históricas y simbólicas del humedal. Su mirada encaja con una línea de investigación que ya estaba presente en series como Campos de fútbol, Campos de batalla, Origen o Prontuario: lugares aparentemente silenciosos que, al ser fotografiados, revelan tensiones entre lo visible y lo recordado.

En 'La Albufera', Bleda y Rosa trabajan sobre las fronteras físicas, históricas y simbólicas del humedal. / Miguel Lorenzo
Desde Castellón, esa lectura resulta especialmente fértil. La provincia comparte con l’Albufera una sensibilidad territorial hecha de litoral, humedales, marjales, agricultura, presión urbanística y memoria ambiental. Por eso, el trabajo de Bleda y Rosa funciona aquí como puente: no desplaza el centro de la exposición, pero permite leerla desde una conciencia valenciana amplia, donde Castellón también participa de los debates sobre paisaje, identidad y futuro.
Del imaginario romántico a la crisis ecosocial
El recorrido del IVAM arranca en el siglo XIX, cuando l’Albufera empezó a fijarse en libros ilustrados, grabados, pinturas y fotografías como un paisaje cargado de exotismo, vida popular y belleza natural. Con el tiempo, esa imagen fue mutando. El arroz, la pesca, las barcas, la vela latina, las infraestructuras hidráulicas, la expansión turística y las amenazas urbanísticas fueron añadiendo nuevas capas a la representación del lugar.
La exposición no se limita a mostrar imágenes bellas. También plantea una reflexión sobre el modo en que la cultura visual ha acompañado los debates políticos y sociales en torno a l’Albufera. La protección del parque en 1986 supuso un punto de inflexión para uno de los humedales más relevantes del Mediterráneo occidental, pero la muestra recuerda que la defensa del territorio fue también el resultado de una conciencia ciudadana, científica e institucional que se fue construyendo durante décadas.
En ese contexto, la pesca artesanal y la navegación a vela latina aparecen no solo como elementos pintorescos, sino como prácticas culturales ligadas a una forma de vida. Ambas fueron declaradas Bien de Interés Cultural Inmaterial, lo que refuerza la idea de que l’Albufera no puede entenderse separando naturaleza y cultura.
Seis miradas contemporáneas para un mismo territorio
Junto a Bleda y Rosa, el IVAM ha encargado nuevos proyectos a otros cinco artistas. Paula García-Masedo analiza los procesos materiales y productivos que han configurado el paisaje, prestando atención a la relación entre recursos naturales, infraestructuras y actividad humana. Teresa Marín propone una videoinstalación centrada en los flujos del agua, elemento que articula la vida del parque y también sus fragilidades.
Jorge Ribalta pone el foco en la anguila, una especie clave para comprender la historia ecológica y cultural de l’Albufera. Jorge Yeregui aborda el territorio desde las infraestructuras y las intervenciones turísticas, mientras que Lucía Loren explora los procesos de regeneración, cuidado y equilibrio que sostienen el ecosistema.

En el recorrido aparecen nombres como Joaquín Sorolla, Gustave Doré, M.ª Dolores Casanova o Antoni Esplugas. / Miguel Lorenzo
El conjunto convierte la exposición en algo más que una mirada retrospectiva. ‘La Albufera’ funciona como un laboratorio visual sobre el presente del paisaje valenciano: un lugar donde el archivo histórico y la creación contemporánea se cruzan para preguntar qué modelos de relación con el territorio son posibles.
Un museo anfibio para un paisaje anfibio
La directora del IVAM, Blanca de la Torre, ha situado esta exposición dentro de la idea de “Museo Anfibio”, una línea de trabajo que busca conectar el museo con los territorios que habita y con los debates ecológicos, sociales y culturales del presente. En este caso, la metáfora resulta especialmente precisa: l’Albufera es agua y tierra, memoria y conflicto, patrimonio natural y comunidad viva.
La exposición invita a abandonar la mirada distante sobre el paisaje. Ya no se trata únicamente de contemplar una laguna, un arrozal o una barca al atardecer, sino de entender l’Albufera como una red compleja de relaciones entre humanos, especies, oficios, imágenes, infraestructuras y futuros posibles.

La presente muestra dialoga, además, con un proyecto histórico del propio museo: 'L’Albufera. Visió tangencial'. / Miguel Lorenzo
Y ahí la presencia castellonense de María Bleda adquiere sentido pleno. Su trabajo con José María Rosa recuerda que los paisajes no solo se ven: se leen, se recuerdan, se disputan y se heredan. Desde Castellón hasta València, la exposición del IVAM plantea una pregunta que atraviesa toda la Comunitat Valenciana: qué hacemos con los territorios que todavía nos explican.
Suscríbete para seguir leyendo
- Tres incendios casi simultáneos ponen en alerta el interior de Castellón
- Detienen a seis miembros del Frente Orellut por la agresión a un aficionado del Almería tras el partido de 'play-off'
- Fuerte granizada en el interior de Castellón: No te pierdas el vídeo
- El pueblo más alto de la Comunitat cumple 775 años de vida: 'celebramos nuestra historia
- Comprar una casa en la playa se vuelve imposible: los precios en Castellón se duplican en apenas cinco años
- La carrera de la UJI que exige más de un 13 para entrar este curso
- Una empresa cerámica cambia de manos: así es cómo afectará a la plantilla
- Los okupas abandonan la vivienda de la Marjaleria de Castelló
