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Música, sol y baterías: la fórmula del Rototom para blindarse frente al calor y reducir sus emisiones

El festival de Benicàssim combina un sistema híbrido de energía solar para recortar 7,7 toneladas de CO₂ con la conversión de sus áreas culturales en refugios climáticos para el público

El Rototom Sunsplash de Benicàssim consolida sus áreas extramusicales como refugios climáticos.

El Rototom Sunsplash de Benicàssim consolida sus áreas extramusicales como refugios climáticos. / Luca Valenta

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Redacción

Redacción

Rototom Sunsplash reforzará este 2026 su estrategia de adaptación al cambio climático con nuevas medidas destinadas a reducir las emisiones, limitar el ruido y mejorar el bienestar del público. La 31ª edición del festival internacional de reggae se celebrará del 16 al 22 de agosto en Benicàssim.

Entre las principales novedades destaca la instalación de un sistema móvil que combina paneles solares desplegables, baterías industriales y electrónica de potencia. Paralelamente, espacios culturales como Pachamama, Jamkunda y Magicomundo consolidarán su papel como refugios climáticos gracias a sus zonas de sombra, estructuras ventiladas y ubicación en áreas arboladas.

Energía solar y baterías para reducir el uso de gasóleo

Rototom Sunsplash será, según la organización, uno de los primeros festivales de música de España en utilizar el sistema ProBess —ProCharge 3PH BESS—, una solución energética híbrida diseñada para abastecer instalaciones temporales y eventos en directo.

Placas solares en el recinto de festivales de Benicàssim con motivo del Rototom.

Placas solares en el recinto de festivales de Benicàssim con motivo del Rototom. / Luca d'Agostino

La tecnología será implantada junto a GTECH Soluciones Globales Sostenibles y permitirá suministrar electricidad a dos puntos del recinto: el escenario Lion y la Acampada B.

Las previsiones apuntan a una reducción aproximada del 90 % en el consumo de gasóleo en estas zonas durante la celebración del festival.

Las cifras de la transición energética de Rototom

  • Cerca de 3.000 litros de gasóleo ahorrados.
  • Una reducción estimada de 7,7 toneladas de emisiones de CO₂.
  • Funcionamiento con energía limpia durante 21 horas al día en la Acampada B.
  • Uso del generador auxiliar limitado a unas tres horas diarias.
  • Monitorización remota del sistema durante las 24 horas del día.

Una acampada con menos ruido y un aire más limpio

El cambio será especialmente perceptible en la Acampada B. Dos unidades ProBess independientes cubrirán el consumo eléctrico del camping durante la mayor parte de la jornada.

El grupo electrógeno convencional permanecerá apagado casi todo el tiempo y solo se activará para atender momentos de alta demanda y recargar las baterías. Para las personas alojadas en esta zona, la medida supondrá menos ruido nocturno, una reducción de los gases procedentes de los generadores y un entorno más confortable.

“La apuesta del Rototom por incorporar esta tecnología es un mensaje al sector: descarbonizar un festival no es una declaración de intenciones, es una decisión operativa con cifras concretas detrás”, afirma Alberto Redondo, director de Expansión de GTECH Soluciones Globales Sostenibles.

Público del Rototom en algunas de las zonas verdes del recinto.

Público del Rototom en algunas de las zonas verdes del recinto. / Violeta Palazon

El sistema contará también con monitorización remota permanente desde el centro de control de la compañía. Una vez finalizado el festival, Rototom recibirá los datos certificados de generación y consumo para incorporarlos a su informe de impacto y sostenibilidad.

Pachamama, Jamkunda y Magicomundo, refugios frente al calor

La estrategia climática del festival no se limitará a la generación de energía. Rototom reforzará también sus áreas culturales extramusicales como espacios protegidos frente al sol y las altas temperaturas.

Pachamama, Jamkunda y Magicomundo cuentan con carpas ventiladas, cubiertas textiles que proporcionan sombra y emplazamientos próximos a zonas verdes y arboladas. Estos elementos permiten reducir la exposición directa al calor y ofrecer lugares de descanso durante la jornada.

Concebidas originalmente como puntos de encuentro social, cultural y comunitario, estas áreas adquieren ahora una nueva función vinculada a la adaptación climática.

Desde la organización señalan que estos espacios tradicionales del festival se consolidan “más que nunca” como lugares clave para el bienestar y el cuidado del público.

La programación cultural también modificará sus horarios para evitar las franjas de temperaturas más elevadas. A pesar de esta adaptación, el festival mantendrá doce horas diarias de actividad ininterrumpida fuera de los escenarios musicales.

Una estrategia ambiental desarrollada durante décadas

Las nuevas actuaciones se integran en una política de sostenibilidad que Rototom Sunsplash desarrolla desde hace años. Entre las medidas permanentes del festival se encuentran la utilización generalizada de iluminación LED, el alumbrado solar de parte de la zona de acampada y una política orientada a reducir el uso de plásticos.

El evento también impulsa el reciclaje, la reutilización de recursos hídricos y la incorporación de productos de proximidad y de kilómetro cero en su oferta gastronómica.

A estas iniciativas se suma una programación relacionada con la agroecología, la transición energética y la protección del medioambiente.

Rototom fue, además, el primer festival europeo en implantar sistemas de medición de la huella de carbono, según destaca la organización.

Con la introducción de baterías solares, la reducción del uso de generadores y la adaptación de sus áreas culturales al calor, la edición de 2026 pretende avanzar hacia un modelo de festival que combine cultura, innovación tecnológica y responsabilidad climática.

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