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El otro Rototom se vive en familia: circo, cuentos y talleres desde media tarde

Magicomundo concentra talleres, juegos y propuestas para todas las edades en una programación que este jueves suma ‘La Nit del Foc’ en Rototom Circus

Los más pequeños también disfrutan en el Rototom.

Los más pequeños también disfrutan en el Rototom. / Eva Bellido

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Hay una forma muy distinta de vivir el Rototom antes de que llegue la madrugada. Mientras los grandes escenarios esperan su turno, familias con niños ocupan desde media tarde otros rincones del recinto entre cuentos, juegos, talleres, zonas para descansar y un circo que cada noche cambia de espectáculo.

El principal epicentro es Magicomundo, un espacio concebido para que niños y adultos puedan compartir actividades y en el que este año se ha estrenado además la Cuentoteca, un rincón para leer e intercambiar libros infantiles. A su alrededor se distribuyen zonas de creación, juegos y experimentación, espacios para relajarse y diferentes propuestas que permiten entrar y salir de la programación sin necesidad de seguir un horario rígido.

Este miércoles, por ejemplo, esta área ha abierto sus espacios de libre circulación desde las 17.00 horas. A las 18.00 horas, Pájaros al Viento enseñó a crear instrumentos con materiales reciclados y, a las 19.15 horas, Ameba Teatre llevó a escena Disparatario de Cuentos. Desde las 20.45 hasta las 22.30 horas, la zona volvió a quedar abierta al juego libre y los talleres de experimentación.

La propia configuración del área ayuda a que la tarde no dependa únicamente de actividades dirigidas. Hay zonas próximas de descanso con hamacas, pequeños espacios de juego y elementos como un minirocódromo, además de rincones en los que experimentar y jugar libremente. Es precisamente esa posibilidad de ir alternando actividad y descanso la que facilita pasar varias horas en el recinto con niños pequeños.

El circo, uno de los grandes reclamos

A pocos pasos, Rototom Circus se ha convertido en otro de los polos familiares del festival. Todos los días mantiene una franja de circo para todas las edades entre las 18.30 y las 20.30 horas, antes de que llegue el espectáculo nocturno.

Las actividades infantiles no faltan en el recinto.

Las actividades infantiles no faltan en el recinto. / Eva Bellido

Este miércoles, la programación ha culminado con una gala de circo contemporáneo, protagonizada por Carampa y Circo Diverso. Acrobacias, humor, equilibrios y otras disciplinas circenses han convertido este espacio en uno de los pocos puntos del festival capaces de reunir con la misma facilidad a niños pequeños, adolescentes y adultos. La programación familiar oficial define precisamente el circo como seis noches de espectáculos «sin edad».

Y continuará durante toda la semana. Este jueves llegará La Nit del Foc a las 23.00 horas; el viernes y el sábado habrá nuevas funciones, además de la programación diaria de talleres y actividades circenses.

También adolescentes

La oferta cambia a medida que crece la edad. Teen Yard está pensado específicamente para adolescentes y combina deporte urbano, creatividad y conciencia social: parkour, baloncesto, fútbol, graffiti, breakdance y rap forman parte de una programación que busca ofrecerles un espacio propio dentro del festival.

Jamkunda incorpora además durante todas las tardes, de 17.30 a 22.00 horas, talleres y encuentros vinculados a las culturas africanas y mantiene de 21.00 a 22.00 horas sesiones participativas de baile afromoderno o tradicional.

Entrar al festival desde pequeños

Rototom mantiene además una política específica para facilitar el acceso de distintas generaciones. Los menores de 13 años pueden obtener un abono gratuito, cuya tramitación incorpora una aportación única de 10 euros destinada a un proyecto social; ese mismo modelo inclusivo se aplica también a mayores de 65 años y personas con discapacidad. Los adolescentes cuentan, por su parte, con descuentos del 50% en sus entradas y abonos.

La fórmula ayuda a explicar una de las imágenes menos asociadas desde fuera a un gran festival: carritos, niños jugando, familias sentadas sobre el césped y pequeños espectadores frente al circo conviven durante la tarde con un recinto que, horas después, cambiará completamente de público y de ritmo. Porque en el Rototom la noche pertenece a los grandes escenarios, pero una parte importante del festival empieza mucho antes.

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