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El Rototom llega al último baile entre raíces y una vuelta al mundo de sabores y artesanía

El festival afronta este sábado sus últimas horas con música, gastronomía internacional, talleres y un recinto convertido durante seis días en un punto de encuentro entre culturas

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Benicàssim

Rototom Sunsplash llega este sábado a su último baile en Benicàssim después de una penúltima jornada que ha vuelto a mirar hacia las raíces del reggae y ha dejado, al mismo tiempo, otra de las estampas que definen al festival: público moviéndose entre escenarios, cocinas de medio mundo, talleres y un mercado de artesanía que acompaña durante horas la vida del recinto.

El Sun Stage ha concentrado este viernes el viaje hacia la esencia jamaicana. Twinkle Brothers, toda una institución del 'oots reggae nacida en 1962 y con más de seis décadas de trayectoria, ha abierto el camino antes de que Bushman & The Grassroots Band haya tomado el relevo poco antes del cierre de esta edición. El jamaicano ha mantenido la línea más espiritual y consciente del género, con mensajes vinculados a la justicia social, la naturaleza y la filosofía rastafari.

Antes, Macka B & The Roots Ragga Band ha inaugurado la programación del Lion Stage. El británico, con más de tres décadas de carrera, ha vuelto a ejercer de puente entre la tradición de la música jamaicana y su evolución en Europa.

La noche tenía todavía mucho recorrido por delante. Natalia Doco debía pasar por el Lion Stage y Protoje & In.Digg.Nation protagonizar, ya a la 1.00 horas, una de las citas más esperadas del Sun Stage. Lady Leshurr, Bleu Soleil e Ital Power ft Benji Roots figuraban también entre los nombres de una madrugada que debía prolongarse prácticamente hasta el amanecer.

Una vuelta al mundo también en el plato

Entre concierto y concierto, el festival propone desde el primer día otro viaje. Sus 25 propuestas gastronómicas permiten recorrer sabores de distintos continentes prácticamente sin abandonar el recinto.

Este año se han sumado opciones de cocina japonesa e india a una oferta en la que conviven platos de Senegal, Jamaica o Tailandia con parrilla argentina, pizzas italianas, burritos mexicanos y elaboraciones a base de maíz. Hay también hamburguesas con influencias asiáticas, crepes, helados artesanos, dulces árabes y horchata valenciana.

La oferta se completa con cafés, matcha, zumos, bebidas de caña de azúcar y diferentes cervezas, al tiempo que ganan terreno las alternativas veganas y sin gluten. Una variedad que convierte la restauración en mucho más que una parada para comer y ayuda a mantener vivo el recinto desde la tarde hasta bien entrada la noche.

Un mercado con 42 paradas

Otro de esos recorridos paralelos lo ofrece el mercadillo, formado por 42 puestos de artesanía, diseño independiente y productos llegados de universos muy diferentes.

Joyería hecha a mano, trabajos en cuero, cosmética artesana, aromaterapia, incienso, fotografía, ilustraciones y moda de autor comparten espacio con fruta ecológica deshidratada, golosinas veganas, figuras de anime, pines o gorras personalizadas y pintadas a mano.

El Mercado Artesano celebrará precisamente este sábado su fiesta de cierre, poniendo el broche a una semana de talleres y propuestas participativas junto a los propios creadores.

Mucho antes de que empiece la noche

La última jornada volverá a arrancar mucho antes de los grandes conciertos. Magicomundo despedirá la edición en clave familiar, con un taller de complementos, disfraces y maquillaje de fiesta y una tarde musical en la que participarán Payasospital y Glassford Family. El espacio mantendrá además sus habituales zonas de juego, creatividad, construcciones, arena, agua y cuentoteca para los más pequeños.

También Rototom Circus agotará sus últimas horas con talleres abiertos a todas las edades y cerrará su programación con Plato, Platito, Platete, de Javi Javichy, mientras Punkadeira pondrá ritmo al último pasacalle del festival.

En Pachamama, la despedida combinará una sesión colectiva de danza y canto de Biodanza Valencia con una actividad vinculada al Banco de Semillas del Rototom. Y Jamkunda mantendrá abierto su Ataya Social Café, donde durante la semana han convivido talleres, exposiciones, showcooking, baile, música y proyectos vinculados a la cultura afro y la acción social.

Así, el último sábado volverá a permitir pasar de un taller familiar al circo, de un pasacalle a la artesanía o de una actividad cultural a un concierto sin abandonar el recinto.

El último abanico musical

La música tomará progresivamente el protagonismo conforme avance la noche. Greentea Peng llevará al Sun Stage su mezcla de neo-soul, dub, jazz y reggae antes de que Lia Kali tome el relevo con soul, hip-hop y rap.

Ya de madrugada llegará Kybba, con un sonido que conecta dancehall, afrobeat y trap. El Lion Stage aportará además uno de los cruces más singulares de la clausura al juntar tango rioplatense y reggae en A Tango-Reggae Soundclash Show, junto a las propuestas de Rowsi y Tarraco Reggae.

Aunque los asistentes tendrán un ojo puesto en el cielo, ya que habrá alerta amarilla por lluvias y tormentas en Benicàssim, por lo que la agenda de actuaciones podría verse modificada.

Después de seis jornadas, Rototom afrontará así su última tarde y su última madrugada manteniendo hasta el final la mezcla que ha marcado la semana: músicas de distintos estilos y procedencias, sabores del mundo, artesanía, circo, talleres y espacios para públicos de todas las edades. Un último recorrido antes de que el recinto vuelva a despedirse hasta la próxima edición.

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