Deportivamente, disputar la liguilla, al margen del ascenso de categoría, es el máximo logro que puede conseguir un equipo de fútbol en 2ª B. No obstante, económicamente supone un gasto extra que, incluso, puede llegar a ser deficitario. Con el fin de que esto no se produzca, el Castellón busca fórmulas que no sólo le hagan enjuagar las pérdidas, sino que le reporten, incluso, un pequeño beneficio.

La principal partida de gastos son las primas que ya se han embolsado plantilla y cuerpo técnico por haber metido al equipo en la promoción: 360.000 euros. A estos hay que añadir los típicos del desarrollo de la competición (desplazamientos, compras, sueldos de los empleados...). No obstante, gracias al extra que significan los ingresos procedentes de televisión (entre Canal 9 y Televisión Española, unos 210.000 euros), gran parte del dispendio económico será cubierto.

Al margen está lo que el Castellón obtenga, principalmente, de la campaña de abonos puesta en práctica con antelación debido a la excelente temporada. Y, por último, el club trabaja en el aspecto de la mercadotecnia, con el fin de aumentar el capítulo de publicidad. En este sentido, destacar la implantación del sistema de publicidad rotatoria digital en Castalia y la búsqueda de un nuevo patrocinador para la parte trasera del pantalón.