Por lo general, pocos son los llamados --y casi siempre los mismos-- los elegidos para disputar la competición reina: la Champions. De momento, un habitual como el Bar§a ha dicho virtualmente adiós hace un lustro. La sorprendente Real Sociedad va a estar seguro entre los mejores, aunque falta por saber si es como campeona. Con los ya clásicos Madrid y Depor con su plaza segura, está por ver si el segundo campanazo de la temporada lo da el Celta, cuyos aficionados llevaban muchos años viendo buen fútbol, pero conformándose con competiciones menores. Ahora, con menos vistosidad, lo tienen al alcance, con un técnico que, si caemos en la cuenta, no difiere mucho en lo elemental de su filosofía, practicidad y seguridad atrás, de la que practican sus colegas Irureta, Benítez o incluso Del Bosque, cada uno a su estilo. Vamos, que ninguno de ellos se decanta por el riesgo. Cuatro bodas en la Champions están en juego, pero también el funeral de la UEFA, aunque ésta, para el Celta, no debería ser traumático.