Tocando madera y con mucha cautela, parece que esta vez sí habrá suerte y la enfermería del Castellón se vaciará de una vez por todas. La principal alegría la proporciona Espeleta quien, antes de lo previsto --hace dos jornadas, sufrió una rotura de fibras que le iba a mantener KO entre tres y cuatro semanas--, ya entrena con el resto del grupo, con lo que médicamente está en disposición de jugar este domingo frente al Mallorca B.

Esta reaparición le evitaría a Oltra el quebradero de cabeza que le ha supuesto la baja del valenciano. Contra el Sabadell, el técnico cambió el sistema con un rendimiento discreto, mientras Besalduch, lateral derecho circunstancial en Santa Coloma, fue expulsado contra la Gramanet.

En cuanto a Verdú, Serrano y Ernesto, todo apunta a que podrán entrar de nuevo en las convocatorias en un par de semanas, lo que pondría el punto y final a la plaga de lesiones del Castellón.

Por otro lado, la plantilla regresó ayer al trabajo después de dos días de asueto. Como a primeros de mes, los jugadores fueron sometidos a pruebas analíticas y antropométricas antes de iniciar la sesión. El que no pudo completar el entrenamiento fue Quero, aunque las previsiones apuntan a que el jueves, tras el descanso de mañana, podrá estar ya recuperado.