El C.D. Castellón ha pasado en tan sólo seis años de ser una entidad en quiebra financiera y casi al borde de la desaparición, a convertirse en uno de los clubs más saneados económicamente del fútbol español. La gestión del actual consejo, que preside Antonio Bonet, ha logrado que el déficit del Castellón se haya reducido de casi tres millones de euros (500 millones de pesetas aproximadamente) al 1.220.000 euros (170 millones de pesetas) de la actualidad.

Con los números en la mano, el club albinegro se ha convertido en una joya apetecible para cualquier inversor. Un dato que se reafirma con las excelentes perspectivas deportivas del Castellón en caso de un hipotético ascenso a 2ª A.

El gran mérito del relanzamiento económico ha sido que éste se ha conseguido en una etapa poco favorable en el aspecto deportivo en la que, desgraciadamente, el Castellón ha militado en 2ª B. De esta forma, Bonet ha logrado uno de los objetivos que se propuso cuando asumió la presidencia que no era otro que reconducir la delicada salud financiera de la sociedad. El primer paso fue la negociación de la deuda con los dos principales acreedores del Castellón: Seguridad Social y Hacienda.

PACTO CON HACIENDA En sólo seis temporadas, ya que Bonet compró el club en la campaña 97-98, la cantidad pendiente con la Seguridad Social ha sido prácticamente satisfecha. En cuanto al debe con la Hacienda pública, el Castellón mantiene todavía está pendiente del pago de 1.220.000 euros, es decir el total del déficit acumulado.

La liquidación de la deuda con el erario público está pactada para ser desembolsada en los próximos cinco años salvo que en el caso de que el C. D. Castellón ascienda a Segunda A. El acuerdo suscrito entre ambas partes contemplaba que si se lograba el ascenso, el club albinegro estaría obligada a satisfacer, en un solo e inmediato plazo, el restante de la deuda que en ese instante se halle todavía pendiente de pago.

Si los números rojos del C. D. Castellón están totalmente controlados y su liquidación encauzada, otro argumento que convierte al club en una pieza apetecible para cualquier inversor, es la existencia de un activo importante, como son los terrenos de la Ciudad Deportiva del Sequiol. La gestión del actual consejo hizo posible que se levantara la hipoteca y se recuperara la propiedad total de los mismos. Además, hay que añadir el proyecto en marcha de la renuncia del Castellón al uso de los campos del Bovalar, que permitirá al club disponer de una Ciudad Deportiva de su propiedad, construida por el Grupo Gimeno.