Hace ya casi cinco años que dejó el Villarreal, pero para Joaquín Caparrós enfrentarse al equipo amarillo siempre tendrá algo de especial. Y más si, como mañana, su Sevilla se juega parte de sus opciones de estar en competición europea la próxima temporada: la del Centenario.

"No lo vamos a esconder. El partido contra el Villarreal es importante y complicado, ya que ellos vendrán motivados por su éxito en la Copa de la UEFA", apunta un Caparrós que se ha fijado como objetivo "mejorar la clasificación de la pasada campaña... y esto pasa por acabar en plaza europea".

Al entrenador más sevillista de la historia le hace gracia cuando le preguntan si a su próximo rival le puede pasar factura el esfuerzo y la euforia UEFA. "Sería de tontos pensar que a futbolistas como Anderson, José Mari, Reina, Roger, Riquelme... les pueda afectar jugar miércoles y domingo. Un 90% de los jugadores del Villarreal ya tienen experiencia en estas lides en anteriores equipos", apunta Caparrós.

Tampoco espera que a los suyos les afecte la siempre larga resaca de los derbis sevillanos, a la que Caparrós dio ayer "carpetazo" para centrarse en el Submarino, para la que no tendrá a Darío Silva en el ataque, "pero confío en Hornos, que nos dio tres puntos en el último partido en casa", dice del otro uruguayo. Caparrós prevé un "partido abierto", con la igualdad como protagonista, "como en la eliminatoria de Copa".