Sin privilegios. Los tres futbolistas del Leicester City que se encuentran en la prisión murciana de Sangonera acusados de agresión sexual --el escocés Paul Dickov, el norirlandés Keith Gillespie y el jamaicano Franck Sinclair-- están en un módulo del departamento de preventivos en "régimen ordinario", señalaron fuentes del centro.

Esto significa que los tres jugadores reciben el mismo trato y la misma alimentación que el resto de sus compañeros de módulo. Estas mismas fuentes apuntaron ayer que Dickov, Gillespie y Sinclair no han sido insultados ni amenazados por otros reclusos durante sus salidas al patio y cumplen sus horarios y actividades con absoluta normalidad.

Estas fuentes indicaron que el estado de ánimo de los futbolistas es "el normal" y añadieron que no está previsto que sean visitados por familiares --llegaron el sábado-- entre semana, ya que sólo se permiten "comunicaciones" los fines de semana.

PETICIÓN DE PRUEBAS El juzgado n° 2 de Cartagena se hizo cargo ayer del caso de los jugadores del Leicester. Asimismo, los abogados de los jugadores anunciaron que pedirán nuevas pruebas encaminadas a combatir las acusaciones. Los jugadores del Leicester deberán defenderse no sólo de la acusación de agresión sexual, sino también de los delitos de allanamiento de morada y omisión del deber del socorro, cargos, éstos últimos, de los que también deberán responder Elliot, Nalis y Scowcroft, los otros tres jugadores que deberán volver a España para el juicio.

Por su parte las tres mujeres de origen africano que presentaron la denuncia continúan alojadas en un hotel de Cartagena, protegidas por la policía nacional, para evitar a la prensa, y a la espera de ser llamadas de nuevo a declarar en el juzgado.