Malaisia fue el país escogido por Fernando Alonso para sorprender al mundo. Sepang fue el asfalto donde el piloto asturiano, de sólo 22 años, consiguió su primera pole position y, un día después, su primer podio, al acabar en tercer lugar. Y es en Malaisia donde Alonso quiere sorprender a los Ferrari de Schumi y Rubinho en su intento de ser el gran rival de los bólidos del barón rojo, visto el discreto papel protagonizado por los Williams-BMW y los McLaren-Mercedes en el debut de hace 15 días en Melbourne (Australia).

UNO DE SUS FAVORITOS "Sepang es un circuito que me gusta, cierto, y en el que tradicionalmente nuestros neumáticos Michelin se han comportado mejor que los Bridgestone de nuestros rivales, pero este año todo es nuevo y nadie sabe cómo van a responder los motores y las gomas en estas condiciones extremas", comenta Alonso, que reconoce que la carrera del pasado año empezó a provocarle enormes quebraderos de cabeza a su mánager personal, Adrián Campos.

Aquel insólito doblete --Alonso se convirtió en el piloto más joven en lograr la pole y un podio-- inundó de emilios el ordenador de Campos, que realmente estalló frente a los cientos de informadores que deseaban entrevistar al asturiano. "No recuerdo cosa igual. Aquel día creí que me moría. Se desató la locura", reconoció Adrián Campos.

Todos creen que tanto Williams como McLaren deben mejorar en Malaisia. Pese a todo, todo el mundo confia en Alonso. Y lo hace aún a sabiendas de que las diferencias entre Ferrari y Renault siguen siendo enormes. No sólo en medios técnicos sino también en equipo humano y, por descontado, en presupuesto. Pero no todo es dinero en esta vida, ni siquiera en la F-1.

Ferrari posee, contrariamente a Renault, una tradición brutal. Sólo las manos, la picardía, la habilidad y el arrojo de Alonso pueden proporcionarle a Renault la posibilidad de sorprender a los poderosos. "Fernando pilota por encima de las prestaciones, de las posibilidades, de su coche", dice Joan Villadelprat, exjefe de mecánicos de Schumacher en Benetton y Ferrari.