A ver quien me vende un poco de ilusión para poderla comprar tras el partido de ayer. No sé como maquillar sobre estas líneas la actuación albinegra para no herir sensibilidades. El glorioso de mi querido Cornelles no está para fiestas. Sin orden ni concierto, los albinegros ofrecieron ante el Alicante toda una serie de lagunas que, ni tan siquiera seguir entre los cuatro primeros da pie para ser optimistas. Sin claridad, sin ideas, con un juego más propio de un equipo mediocre, el conjunto de Oltra camina desde hace bastantes jornadas sin rumbo conocido. Demasiado premio para lo que ofrece.Aunque políticamente no sea correcto, es el momento del cambio; si no es porque Mora está lesionado, Rondo y Verdú esperando su oportunidad, Castell y Fuentes ya han reivindicado varias veces un puesto entre los elegidos sin escucharles, y que Estévez

Mora está lesionado, Rondo y Verdú esperando su oportunidad, Castell y Fuentes ya han reivindicado varias veces un puesto entre los elegidos sin escucharles, y que Estévez aún no ha dicho la última palabra, no habría argumento para pensar en el milagro. Ni siquiera que desde el club se excusen en que el resto de aspirantes a jugar la promoción jueguen a favor de los albinegros. Los jugadores del Castellón son la imagen de la impotencia; de querer y no poder. Si a todas estas adversidades se une que Oltra quiere ´morir con las botas puestas´; fiel a sus ideas nos está obsequiando con alineaciones repetitivas que no dan origen a algún revulsivo que haga pensar que, aunque el espectáculo no sea de 1ª, se juegue la promoción, porque ascender...