"Para mí es un día muy difícil como valencianista, pero creo que no quedaba otra salida para cobrar la ansiada paz social que tanto necesita nuestro querido Valencia". Así se expresaba ayer Paco Roig en el comunicado en el que se despedía del retorno a la presidencia del Valencia, "el mayor orgullo de mi vida". Roig apuntó que el club queda en manos de una empresa valenciana y que tiene plena confianza en que este nuevo proyecto tratará de hacer un Valencia mucho más grande.