Portugal teme un ataque terrorista de Al Qaeda. Nadie olvida que los presidente de Estados Unidos (George Bush), Reino Unido (Tony Blair) y España (José María Aznar) decidieron la guerra de Irak en la cumbre de las Azores, islas de soberanía lusa. Y esa fotografía es difícil de borrar. Por eso el Gobierno portugués activó ayer el plan de emergencia para vigilar la llegada de los más de 400.000 aficionados que se desplazarán durante esta semana a Portugal. Los férreos controles en la frontera, tras suprimirse los acuerdos de Schengen que regulan la libre circulación de personas en la Unión Europea, han dejado de ser aleatorios y los aviones AWAC de la OTAN ya controlan el espacio aéreo del vecino país.