Los albinegros, tanto los partidarios como los detractores de Toni Bonet, estarán muy pendientes de la rueda de prensa que éste ofrecerá a las 11.30 horas en Castalia, tal vez la comparecencia en público más importante del todavía presidente del Castellón después de que, hace siete veranos, salvara al club de la desaparición. ¿Qué pasará? Sólo Bonet lo sabe, porque desde que el lunes anunciara su dimisión al resto de integrantes del consejo de administración, debido al desgaste y a las críticas recibidas por parte de un reducido sector de la afición, nadie ha conseguido sonsacarle sus intenciones.

"Hasta mañana no diré nada", se cansó ayer de repetir. Sin embargo, es poco probable que tome una decisión radical, poner a la venta el club de forma clara y rotunda, de ahí que tome cuerpo la situación intermedia, que sería la de retirarse a un segundo plano y delegar la gestión en una persona de su confianza. El Castellón ya vivió esta circunstancia en la temporada 97/98. Por entonces, Bonet era consejero en el Valencia, cargo incompatible con la presidencia de la entidad albinegra, por lo que Isidoro Gasque hizo de puente.

JAIME RAMOS En esta oportunidad es Jaime Ramos, máximo responsable de la Fundación y director general de Tierra Atomizada --uno de los patrocinadores oficiales--, el que se postula como nuevo presidente, sin descartar otras opciones de dentro del club o, incluso, externas.

Menos probable es que Bonet, dueño del C. D. Castellón, SAD al poseer el 91,2 por ciento del paquete accionarial, opte por la total desvinculación, que incluiría la venta de sus títulos. Y con él, se irían la totalidad de consejeros, debido a que éstos han permanecido a su lado por la relación personal y/o empresarial que han mantenido, a lo largo de años, con el máximo accionista. Desde el anuncio del adiós, han cerrado filas en torno a él, censurando el "ensañamiento personal" del que, según uno de los integrantes del órgano rector, Bonet ha sido objeto.

Esta última vía significaría un golpe muy duro en contra del proyecto, no sólo socio-económico (reducción de la deuda de 3 millones de euros de 1997 años a los 1,1 de ahora, reflotación de la entidad, futuro de la Fundación y la Ciudad Deportiva...), sino también deportivo, ahora que el Castellón había acabado con siete años de sequía disputando dos consecutivas.

No obstante, todo queda a expensas de la rueda de prensa de Bonet, que será acompañado de las fuerzas vivas del club.