Primero fue Europa. Después, el mundo. Ahora llega el turno de Olimpia. Pablo Herrera viajó ayer hacia Atenas con el objetivo de sumar el oro más preciado tras lograr, este año, junto a Javier Bosma, una victoria en el Circuito Europeo (en Italia) y otra en el Circuito Mundial (en China). "Estamos muy compenetrados y sabemos qué hacer en cada momento, aunque es él (Bosma) quien lleva el peso de la pareja", afirma Herrera.

Hay opciones de acceder a la lucha por las medallas, pero hay tantos favoritos... "El nivel ha subido mucho en los últimos años. Tenemos opciones para acceder a semifinales, pero sin precipitarse", asegura Herrera.

Su vida ha dado un vuelco en poco más de un año. En Rodas debutó en 2003 en el World Tour, poco antes de que un grave accidente de tráfico estuviera a punto de separarle de la alta competición. Ahora, también en Grecia, quiere tocar el cielo con la punta de sus dedos. El lunes, a las 12.00 h, en el partido ante Suiza, comienza el sueño.