Un triunfo que vale su peso en oro. Eso es lo que piensa Daniel Gimeno después de conseguir su primer Challenger en Cordenons, Italia. Superar por fin la barrera del 200 en el ranking ATP, poder entrar en la fase previa de los grandes torneos y, sobre todo, el subidón de moral que da pensar que estás entre los mejores, son los puntos más importantes que han cambiado la vida de este joven nulense.

"Acabo de dar el paso más importante de mi carrera deportiva, pero espero que sea el primero de un largo camino plagado de éxitos", confía el tenista provincial. Y es que el triunfo no fue fácil. Con jugadores de la talla de Rochus, finalista en el torneo de la Comunidad Valenciana ante Ferrero y número 126 del mundo; o Koeller, que se puso un set por delante y con 3-0 a favor en la final, todo resultó mucho más complicado.

"Donde peor lo pasé fue en la final, pero saqué algo dentro de mí para levantar el partido y ganar el título. Fue inolvidable", confiesa un Gimeno que inauguró su palmarés profesional el mismo día que Rafael Nadal: "Es un dato. Su torneo era más difícil, pero ahora me veo con fuerzas para todo".

Al nulense le espera, por ejemplo, tras el triunfo, jugar "Roland Garros, que es ahora" su "gran ilusión", pero añade que debe ir "paso a paso".

NO VA A UZBEQUISTÁN El calendario de Daniel Gimeno dictaba que el siguiente compromiso era un Challenger en Uzbequistán, pero el nulense se va a tomar unas "merecidas vacaciones". El jugador disputará el siguiente campeonato en Manervio, Italia, porque hoy mismo empezaba el torneo uzbeco y no le daba tiempo para llegar. "Creo que me he ganado estar un tiempo en casa, además necesito unos días para asimilar este cambio en mi vida", confiesa el reciente ganador del Cordenons.