La mayoría de los habituales coleccionistas de las típicas publicaciones de Extra-Liga que ven la luz pocos días antes de que dé comienzo el campeonato, se debieron sorprender cuando, al abrir por la página del Málaga, se observaba que el equipo andaluz no tenía delanteros, a excepción de Geijo, un chaval de la cantera.

El caso es que este club sí que los ha tenido hasta hace poco, y buenos, según demuestra el gráfico adjunto, pero, por unas cuestiones o por otras, la política del presidente de la entidad no ha sido precisamente la de potenciar a su equipo. Desde que el Málaga apareció en el fútbol profesional en la temporada 98/99, entre cinco jugadores le han marcado más de 150 goles, pero ya no está ninguno de ellos.

Wanchope y Amoroso

Para compensar esas sensibles pérdidas, Serafín Roldán se decidió a reforzar la plantilla con dos jugadores de mucho nombre, tanto, como dudas podía ofrecer su contratación.

Uno era Paulo Wanchope, el peculiar costarricense que despuntó en el fútbol inglés a mediados de los 90, en su paso por el Derby County y el West Ham United, hasta que llegó al Manchester City en la temporada 00/01, la que mejor rendimiento ofreció, cayendo después su juego en la mediocridad, aparte de sufrir un continuo rosario de lesiones. De hecho, se pasó la temporada 02/03 en blanco. A eso sumó en enero del 2004 una rotura de menisco. Total, dos años jugando muy poco y anotando tan solo 6 goles.

Menos convincente, si cabe, ha sido la contratación de Marcio Amoroso, un muy buen jugador en su día, pero que ahora da la sensación de estar en la recta final. Amoroso viene avalado también por un pobre rendimiento en su trayectoria más cercana, aderezada incluso con sus buenas dosis de polémica. El brasileño, tras su paso más o menos notable por Italia, se incorporó al Borussia Dortmund en la temporada 01/02, tras pagar al Parma algo más de 4.200 millones de pesetas.

En aquella su primera campaña fue el pichichi de la Bundesliga con 18 goles pero en la siguiente, su rendimiento ya bajó de forma espectacular, anotando 12 goles menos. En la 03/04 se lesionó el ligamento en septiembre y, pese a que el club quería reparar su rodilla en Alemania, se operó en enero en Estados Unidos y luego se marchó a Brasil a recuperarse.

Al final, el 1 de abril del 2004, jugador y club rescindían el contrato. Michael Meier, mánager del B. Dortmund, declaró que nunca podrían apreciar y valorar a un jugador que había demostrado semejante falta de respeto con su club. Así que Amoroso llegó a Málaga con 10 goles marcados en las dos últimas temporadas. Eso sí, cobrando 4 millones de euros de ficha en cada una de ellas.