La historia reciente del Villarreal y el Sevilla está íntimamente unida. Ambos equipos han cruzado sus caminos en las últimas temporadas para conseguir importantes objetivos. De momento, la balanza se ha inclinado a favor de los andaluces, una tónica que el Submarino quiere revertir el próximo domingo en el Sánchez Pizjuán, un partido en el que los amarillos quieren saldar algunas cuentas pendientes arrebatándole al Sevilla la plaza de Champions que actualmente ostenta.

Las batallas entre el Villarreal y el Sevilla comenzaron en la misma temporada en la que los amarillos llegaron a Primera, la 98/99. El Submarino se vio obligado a disputar la promoción por la permanencia ante el Sevilla, y éste le envió a Segunda División A tras ganar en el Madrigal (0-2) y en el Pizjuán (1-0).

Las dos siguientes campañas supusieron un descanso, con los dos equipos en diferentes categorías, lo que aplacó la rivalidad entre ambos. Sin embargo, en las últimas campañas se han ido caldeando cada vez más los partidos entre ambos.... hasta llegar a la pasada temporada.

COPA DEL REY Y UEFA La lucha entre ambos conjuntos se dividió en dos frentes. El primero, en la Copa del Rey. Villarreal y Sevilla se encontraron en los octavos de final. El 1-3 en el Madrigal dejaba la eliminatoria prácticamente sentenciada a favor de los andaluces, pero en la vuelta, un Submarino con muchos jóvenes (Xisco, Arzo, Verza, Tena, Cases...) estuvo a punto de darle la vuelta a la tortilla (0-2), en un partido marcado por la dureza de los sevillistas, que acabaron pidiendo la hora.

También en la pasada Liga 2003/04, sevillistas y amarillos mantuvieron una dura batalla hasta la última jornada por una plaza directa de UEFA. También el Sevilla se llevó los honores en una última jornada de infarto en la que el Submarino falló estrepitosamente en Valladolid para ahorrarle al equipo de Caparrós tener que pasar por el engorroso purgatorio de la Intertoto.

La próxima lucha sin cuartel tendrá como premio un hueco en la zona Champions. El domingo, el Submarino saldrá al césped del Pizjuán dispuesto a cobrarse de una tacada todos los palos anteriores. Será una pelea igualada, entre dos de los equipos más en forma de este 2005. El vencedor saldrá muy reforzado para la Liga y, quien sabe, para un posible nuevo cruce de caminos en la UEFA, donde los dos se mantienen muy vivos.