La selección española de fútbol sala, bicampeona del mundo, logró una trabajada victoria ante Rusia (2-1) en la final del IV Campeonato de Europa, recuperó la corona continental que perdió hace dos años en la ciudad italiana de Caserta y añadió otro éxito a su extensa colección.

Como ya hizo hace cuatro años, cuando ganó el Europeo de Moscú a los dos meses de proclamarse campeón del mundo en Guatemala, el equipo que entrena Javier Lozano conquistó el título continental dos meses después de alcanzar la gloria en el Mundial de Taiwán.

No fue fácil, pero la selección española hizo valer su experiencia ante un equipo ruso que ha vivido varios años apartado de las grandes finales. Rusia, como era de esperar, planteó la batalla a la contra, su mejor arma. Construyó su muralla defensiva muy cerca de la portería de Zuyez y cedió metros a España, a la espera de sorprenderla con sus rapidísimos contraataques. Andreu los aprovechó para abrir un marcador que el playero Cogorro redondeó con un segundo gol español, que fue suficiente.