Dos clubs españoles ya sufrieron el salvajismo de la afición del Inter. En 1983, el Inter-Real Madrid de Recopa tuvo que suspenderse en el minuto 50, tras registrarse una lluvia de objetos contra los madridistas y el árbitro. En el 2001, en UEFA, le tocó al Alavés, despedido con el lanzamiento de objetos tras eliminar al Inter. En ambos casos se cerró San Siro.