Ferrari cerró el Gran Premio de San Marino con sensaciones encontradas. La escudería realizó un trabajo espectacular de evolución del F2005, pese a la avería de Barrichello, y Bridgestone completó la obra con los neumáticos. Tienen coche para ganar a partir de ahora, pero abandonaron Imola derrotados por Alonso, que logró aumentar su ventaja sobre Michael Schumacher.

Ahora es de 26 puntos, dos victorias y media. "Alonso ha realizado una buena carrera sin cometer errores. Esa es la razón por la que ha ganado él y no yo", reconoció el alemán, que se echó sobre sus espaldas toda la responsabilidad. "Por una parte estoy contento después de una carrera como ésta; por otra, me siento defraudado por el error cometido en la calificación, cuando frené sobre una ondulación del terreno con tanta gasolina a bordo y he bloqueado una rueda", explicó.

ELOGIOS AL EQUIPO Y en un gesto del campeón que es, no se olvidó del fenomenal trabajo que ha realizado todo su equipo para mejorar el coche. "Este segundo puesto es el fruto de un trabajo excepcional que han hecho todos: los ingenieros, el equipo de test, Luca Badoer, Marc Gené y todos los demás que han dado el máximo. Un agradecimiento especial va para Bridgestone", aseguró.