Del mal, el menos. Se esperaba que a Rodri le cayeran cuatro partidos de sanción por su expulsión en Eibar, donde perdió los papeles en los minutos finales. Así que nadie tenía esperanzas en que el castigo fuera tan mínimo, ya que solamente estará ausente este domingo.

"He tenido suerte porque me esperaba cualquier cosa", señalaba el protagonista, visiblemente aliviado porque de poder estar fuera de los terrenos de juego durante un mes, por culpa de un acto reflejo que sucedió en décimas de segundo, solamente descansará una jornada.

ARTÍCULO SALVADOR Hay que recordar que, según el acta arbitral del andaluz Gallo Moreno, el central valenciano vio la tarjeta roja directa "por golpear a un contrario, con su mano en la cara dentro de su área de penal, estando el balón en juego pero en otra zona del campo". El Comité de Competición aplicó ayer el artículo 137.h de sus estatutos, que sólo establece un partido de sanción.

Más en frío, Rodri arroja más luz sobre la jugada y sus consecuencias. "Por lo que pasó, el castigo me parece justo. No voy a negar que le dí, pero no fue con intención de agredirle, sino para quitármelo de encima", opinó. De todas formas, el valenciano sigue sosteniendo que el jugador que le provocó, el delantero Iñigo, mereció también el mismo correctivo que él, a pesar de que sólo vio la amarilla "por formular observaciones al árbitro", según la resolución.

Hay que apuntar que Rodri lleva jugando toda esta temporada más gran parte del play-off (en total, 13 encuentros oficiales) con la espada de Damocles de una suspensión cautelar concecida por el CEDD, debido a una amarilla que vio en el partido de ida de la primera eliminatoria por el ascenso con la que, por aquel entonces, cumplía ciclo.