El Villarreal ha completado una temporada de ensueño, de esas que difícilmente se pueden olvidar con el paso de los años y en la que el público ha tenido la oportunidad de vivir momentos inéditos en la historia de la institución, en particular en la Liga de Campeones, donde se han logrado hitos memorables.

Las semifinales de la máxima competición europea han convertido al Villarreal en un referente del fútbol mundial y en un club que ha paseado su nombre por todo el continente con actuaciones sencillamente prodigiosas. Incluso la semifinal se quedó corta para los merecimientos del grupo de Manuel Pellegrini.

Además, resulta meritorio que el enorme desgaste de la Champions no haya impedido al equipo rendir a un nivel óptimo en el torneo doméstico. El séptimo puesto obtenido en la Liga y la consiguiente clasificación para la Copa Intertoto, debe considerarse un éxito de consideración dadas las circunstancias.

LA CHAMPIONS El debut del Submarino en esta competición no pudo ser más prodigioso. Después de solventar una complicada eliminatoria previa ante el Everton, los hombres de Manuel Pellegrini acabaron líderes invictos de un grupo en el que estaban el Manchester, el Benfica y el Lille. Su condición de campeón de grupo le permitió jugar una eliminatoria relativamente asequible en octavos ante el Rangers, que resolvió con dificultades. En cuartos se cargó a uno de los favoritos, el Inter, gracias a un partido de vuelta casi perfecto. Y en semifinales, el Villarreal lo hizo todo bien menos marcar. El balón no quiso entrar en el partido de vuelta, ni siquiera de penalti, y el Submarino se quedó sin una final que sin duda mereció.

LA LIGA En la competición doméstica el Villarreal tuvo un inicio inquietante que le situó como colista de la tabla clasificatoria. Al Submarino le costaba recuperar el ritmo competitivo después de su brillante acceso a la Champions. Sin embargo, un triunfo ante el Espanyol en Montjuïc fue el punto de inflexión que dio paso a una sensacional racha en la que los amarillos remontaron hasta situarse entre los cuatro mejores de la tabla.

Iniciada la segunda vuelta, el Villarreal tuvo un bajón que le relegó a la mitad de tabla, aunque se produjo una reacción justo cuando el equipo retomaba la actividad en la Champions, con los octavos de final. En los últimos encuentros hubo de todo, aunque el equipo acabó bien, con dos victorias y dos empates que valen una Copa Intertoto.

COPA DEL REY Fue la única competición en la que el Villarreal no estuvo a la altura. El hecho de jugar en Europa le permitió quedar exento en las primeras rondas, por lo que entró en el torneo en octavos de final. Ahí se topó con un Valencia mucho más motivado y necesitado y perdió formando con los suplentes y con una preparación más bien escasa tras el regreso de las vacaciones de fin de año. El Villarreal dio prioridad a la Liga y la Champions y dejó de lado la Copa.