En teoría, el Villarreal tiene mejor plantilla que la temporada pasada. Ha perdido, por desgracia, a Gonzalo Rodríguez y se ha enriquecido con jugadores contrastados como Nihat y Cani, porque Pir¨s también está en el dique seco. Además, falta por descubrir a Somoza, Fuentes, José Enrique y Cygan. Bueno, no sería justo si obviara que Pellegrini ha despachado a todos los jóvenes de la cantera... En la práctica, el equipo no funciona. Ha caído, en la Intertoto a las primeras de cambio y, por tanto, no está en Europa. Ha sumado un solo punto en las tres primeras jornadas de Liga y, lo que es peor, no ha sido capaz de marcar un gol durante esos 270 minutos.

¿Qué pasa? Cosas del fútbol. Doctores tiene la iglesia y técnicos la casa amarilla para diagnosticar esta enfermedad y recetar un buen tratamiento. No me vale cargar contra Diego Forlán, castigado por su entrenador en Riazor. Repasen los vídeos y observen cuantos balones llegan en condiciones al área rival. Analicen el juego de creación en la línea de mediocampistas y apunten los errores y las dudas que existen en la portería.

De poco ha valido que Manuel Pellegrini llamara al orden a los capitanes del Villarreal el pasado martes en la Ciudad Deportiva. En A Coruña nos regalaron más de lo mismo, impotencia ante un Deportivo, dirigido por Joaquín Caparrós, de saldo y que está cargado de chavales. Hace falta una buena cura de humildad y 11 monos de faena. De momento, mucho plantel para muy pocas nueces.